minsandi
Poeta fiel al portal
Hay frutos de los que el alma se duele,
y los siente como un árbol marchito.
Se le atragantan en la conciencia
y la van ahogando, a poquitos:
fruto amargo es la soledad
que va devorando a los viejitos,
separados de su hogar
por quienes olvidan que fueron chiquitos;
fruto estéril es la amargura
que quita el gozo, y deja frito
al corazón que una vez amara
en un aceite ardiente de muchos gritos;
fruto de muerte es la violencia
que devora vidas, como caimitos
que han madurado poco a poco,
para ser comidos en un momentito.
¿Y qué más podría decirse
de estos y otros frutos malditos?
¡Probemos el fruto dulce y puro
del amor que palpita en nuestros pequeñitos!
y los siente como un árbol marchito.
Se le atragantan en la conciencia
y la van ahogando, a poquitos:
fruto amargo es la soledad
que va devorando a los viejitos,
separados de su hogar
por quienes olvidan que fueron chiquitos;
fruto estéril es la amargura
que quita el gozo, y deja frito
al corazón que una vez amara
en un aceite ardiente de muchos gritos;
fruto de muerte es la violencia
que devora vidas, como caimitos
que han madurado poco a poco,
para ser comidos en un momentito.
¿Y qué más podría decirse
de estos y otros frutos malditos?
¡Probemos el fruto dulce y puro
del amor que palpita en nuestros pequeñitos!