María del R.
Poeta recién llegado
Yo estoy segura de que fue esa noche,
cuando acompañado de la luna
cubriste mi mirada,
atravesaste los misteriosos pasillos de mi conciencia
y te quedaste a vivir allí.
Tú que ya habías iniciado el juego
¿Me recordarás, acaso?
envuelta en tus halagos
mirando, sólo mirando
tu alegría infantil,
tu nostalgia perenne
ese irremediable deseo de que fueras tú y sólo tú
quien habitara en mí.
Ahora, amarrados tú y yo
Pude haber huido aquella noche,
pero yo no sé si me enamoró el amor
o me importunaste tú
en ese filtrarte poco a poco
a mi recóndito y estrecho espacio,
tu nido, tu refugio, tu morada.
cuando acompañado de la luna
cubriste mi mirada,
atravesaste los misteriosos pasillos de mi conciencia
y te quedaste a vivir allí.
Tú que ya habías iniciado el juego
¿Me recordarás, acaso?
envuelta en tus halagos
mirando, sólo mirando
tu alegría infantil,
tu nostalgia perenne
ese irremediable deseo de que fueras tú y sólo tú
quien habitara en mí.
Ahora, amarrados tú y yo
Pude haber huido aquella noche,
pero yo no sé si me enamoró el amor
o me importunaste tú
en ese filtrarte poco a poco
a mi recóndito y estrecho espacio,
tu nido, tu refugio, tu morada.
Última edición por un moderador: