Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue la infelicidad, la sed sin fuente,
el acre sinsabor, la amarga espera,
el pérfido empellón, la muerte entera,
la guerra sin cuartel malignamente.
Fue todo vacuidad, la nada hiriente,
un turbio amanecer naciendo fuera,
la necia necedad, la cruel ceguera,
un torvo resquemor quemando ardiente.
Así llegó hasta mí la dentellada
mordiéndome brutal garganta y pecho
con la ferocidad más desquiciada
Así llegó hasta mí siempre al acecho-
la rabia contumaz que desatada
recorre con mi pie mi mismo trecho.
el acre sinsabor, la amarga espera,
el pérfido empellón, la muerte entera,
la guerra sin cuartel malignamente.
Fue todo vacuidad, la nada hiriente,
un turbio amanecer naciendo fuera,
la necia necedad, la cruel ceguera,
un torvo resquemor quemando ardiente.
Así llegó hasta mí la dentellada
mordiéndome brutal garganta y pecho
con la ferocidad más desquiciada
Así llegó hasta mí siempre al acecho-
la rabia contumaz que desatada
recorre con mi pie mi mismo trecho.