Fue maravilloso.
Ver como la dama del cielo
(galleta mordida)
arrastraba coqueta
a su alcoba de sabanas negras
sin compasión a un lucero.
Óvulo y renacuajo
persiguendose
enamorados eternamente
a media luz
en el espacio de la noche.
Fue maravilloso
presenciar mas luego
al sol encendido de celos
salir presuroso
quemando su rostro de rojo
y luego de cobre
la cúpula encendida de azul cristalino
las nubes cómplices abriéndole paso.
Maravilloso fue
presenciar como se escondieron
precavidas las estrellas
y por último la luna y el lucero.
La bandada de pájaros que pasó apresurada
tus ojos de niña disfrutando el evento
y entendiendo de vida razones
y de amores pasiones.
Fue maravilloso
Sentir el mismo sol, celoso sobre la cama
calentando la piel desnuda en invierno
filtrándose curioso por la ventana
cuando el alma viajaba
perdida en paraísos de besos
y carnales pasiones.
Fue maravilloso
aquel amanecer de un 25 de febrero
explosión mañanera
centellas y truenos
quejidos, abrazos y besos
hojas resecas
las manos con alas
y el amor
desde el amanecer
todo nuestro...
L.O.D.M
COHELETT
2-2006
LUIS O. DIAZ.
Ver como la dama del cielo
(galleta mordida)
arrastraba coqueta
a su alcoba de sabanas negras
sin compasión a un lucero.
Óvulo y renacuajo
persiguendose
enamorados eternamente
a media luz
en el espacio de la noche.
Fue maravilloso
presenciar mas luego
al sol encendido de celos
salir presuroso
quemando su rostro de rojo
y luego de cobre
la cúpula encendida de azul cristalino
las nubes cómplices abriéndole paso.
Maravilloso fue
presenciar como se escondieron
precavidas las estrellas
y por último la luna y el lucero.
La bandada de pájaros que pasó apresurada
tus ojos de niña disfrutando el evento
y entendiendo de vida razones
y de amores pasiones.
Fue maravilloso
Sentir el mismo sol, celoso sobre la cama
calentando la piel desnuda en invierno
filtrándose curioso por la ventana
cuando el alma viajaba
perdida en paraísos de besos
y carnales pasiones.
Fue maravilloso
aquel amanecer de un 25 de febrero
explosión mañanera
centellas y truenos
quejidos, abrazos y besos
hojas resecas
las manos con alas
y el amor
desde el amanecer
todo nuestro...
L.O.D.M
COHELETT
2-2006
LUIS O. DIAZ.