emir_33
Poeta recién llegado
Con la mirada salina de sus venas
la piedra dio lugar a su arena
y con la mirada aún serena
las manos dejaron de latir.
Los dedos ausentes
dieron lugar a su encuentro
se rodearon al silencio temprano.
Austral.
Cenit.
Pecho a pecho los corazones cedieron una cerradura,
invisible para los ojos que aun buscaban una estrella.
Fuego a fuego le dieron respuesta,
a esa ultima pregunta.
la piedra dio lugar a su arena
y con la mirada aún serena
las manos dejaron de latir.
Los dedos ausentes
dieron lugar a su encuentro
se rodearon al silencio temprano.
Austral.
Cenit.
Pecho a pecho los corazones cedieron una cerradura,
invisible para los ojos que aun buscaban una estrella.
Fuego a fuego le dieron respuesta,
a esa ultima pregunta.