Hola Mario
Saludos.
Nuestra historia ratifica tu poema al cien por cien, parecía un hecho olvidado, cosa del pasado, pero de nuevo se recicla la actitud colonialista; Pero no sólo son los capitales españoles, están también lo de otros países.
Anda por ahí un paisano mio que se enriqueció gracias al tráfico de influencias y la corrupción que se niega a desaparecer en mi país (México) y anda luego de compras por el sur de nuestro continente. Sí algún día llega a hacer lo suyo: robar a un país sus recursos, explotar, mal pagando a los empleados de sus trasnacionales como lo hace aquí en nuestro país miéntale la madre, maldícelo viólalo si puedes, porque es uno más de la cauda de sinvergüenzas que hacen fortuna con el hambre de los pueblos, de cualquier pueblo en donde sus gobiernos lo permitan (casi todos). Si me la "mientas" a mí no me enojo; para mí, las mentadas de madre son como las llamadas a misa.
Me enojaré sí, pero por la injusticia que este hijo de la &%$#?)(/¿ anda haciendo con cualquier persona, sea de la nacionalidad que sea. Te juro que nada o poco podemos hacer nosotros para eliminar o neutralizar el poder de estos sátrapas plutócratas*
(plutocracia.
(Del gr. πλουτοκρατία, gobierno de los ricos).
1. f. Preponderancia de los ricos en el gobierno del Estado.
2. f. Predominio de la clase más rica de un país.
plutócrata.
1. com. Individuo de la plutocracia.
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Las plutocracias del mundo están mas allá de los poderes de las leyes y de los gobiernos.
A veces, cuando se trata de Soberanos (Reyes y nobles) la propia constitución del país señala que no puede ser procesado por ningún delito. El caso mas reciente es el de los que provocaron la crisis mundial que se está viviendo. Saben quienes son, pero su poder es tal que son intocables; bueno, ni sus títeres (Bush) son enjuiciados porque de inmediato se se prenden los focos rojos del sistema.
Yo, paisano del susodicho (que se traduce adelgazar en inglés) no tengo nada que ver con sus "trafiques", y mira que no me quedo callado, pero la cosa anda tan controlada por el sistema y los medios a sus servicios que cuando alguien sencillo y mortal como yo alza la voz y dice lo que piensa, y hace campaña para denunciar y parar todo este embrollo, la gente, que está ya tan manipulada del cerebro me mira feo, como si yo fuera el malo, el loco, el revoltoso, el violento, el vago, el..., el..., el..., lo que quieras; y si lo hace un político, de inmediato el sistema lo descalifica como no confiable, como inadecuado, como anti demócrata (así gane todas las elecciones limpiamente); como una amenaza, como un peligro, como un retrógrado, como un Mesías etc. etc. Las plutocracias no gustan de los políticos que se les oponen: los matan , los destruyen políticamente o les dan pinochetazo.
Decía que les llaman retrógrados...Cuando lo retrógrada es la discriminación, la explotación, la descomunal desigualdad social, la tortura (Obama acaba de prohibirla en la CIA, luego la aplicaban) la represión. el genocidio, el colonialismo, la marginación y demás efectos que se dan a lugar en el tipo de sociedad que sufre la mayor parte de la humanidad.
Ellos, los plutócratas, tienen la pelota en su poder y jamás la soltarán. Son dueños de los medios masivos de comunicaciones, son aliados del alto clero, son los que compran todo y son dueños de todo. A través de la televisión entran a tu casa y tú los recibes en tu misma sala, te dicen como debes vivir, como debes de pensar, que debes comprar, cuándo eres feliz o infeliz, cuándo eres un "triunfador o un fracasado"; cuándo vales o no vales y por qué; y a ese señor que te muestran "trajeadito" e impecable, y que está al servicio de quien le paga su sueldo y su buena vida (que por supuesto no reconoce que seas tú; aunque de ti, de mí y de los demás sale toda la riqueza que ellos acumulan). A ese que es un publicista de los intereses de los plutócratas nadie lo descalifica, al contrario, la mayoría lo usamos como referencia en nuestras opiniones "personales y debates políticos: pensamos como él, y ni cuenta nos damos y es que ese es su propósito,
Yo que tú sí me disculparía con el pueblo español.
Los pueblos somos siempre víctimas de la plutocracia y los gobiernos que manejar.
También me disculparía con Julia porque ella es responsable de cuanto en su portal se escribe. Nosotros somos un Nick, un sobrenombre; y ella es quien en todo caso daría la cara. Me consta porque en el sitio he escrito temas que han sido piedra de escándalo en otros, y Julia, nada ha dicho.
Me disculparía también porque no estoy de acuerdo con eso de que no hay libertad de expresión, la prueba es que cuanto has escrito ahí sigue, y a mi juicio has planteado mal una aparte de tu idea y el hombre íntegro siempre debe estar dispuesto a enmendar sus yerros.
El hombre superior, el súper hombre, siempre tiene que estar preparado para desalojar sus ideas y pensamientos, cuando estos no están adecuadamente planteados, o son vagos, sin fundamento.
No puede un hombre ser esclavo de un dogma, del tipo que sea, si es religioso, porque ofende a Dios quien le dotó de cerebro, y se intuye que debe utilizarlo para contemplar al mundo a través del raciocinio, además de la fe.
Si no es religioso también, mucho más, diría.
Porque el hombre racional es un hombre de ideas e ideales y los asume.
La obsecación no es el mejor rostro para ofrecer a los demás hombres los fundamentos de tu lucha, quizá sea el peor, el que lo aleja del camino que busca alcanzar.
Yo (como te dije) suscribo el pensamiento que se fundamenta en la historia pasada y presente, de tu poema, aunque lo enfocaría mas al neocolonialismo o al neoliberalismo, tan mentado pero tan cierto; y no al individuo, al pueblo, que comparte con todos nosotros los mismos pesares y vicisitudes.
"Mi (tu) abuelo español violó a mi (tu) abuela aborigen a cambio de un espejo de vidrio".
Los españoles de España nada tuvieron que ver, ni ellos ni sus ancestros, con aquella etapa de nuestra historia que debe servir para que no se vuelva a repetir jamás. Y para ello hay que enfocar las baterías hacia donde están nuestros verdaderos depredadores, que no son la gente que con su trabajo se gana el pan nuestro de cada día.
En mi país, la historia registra dos migraciones: la de la conquista, que nos trajo toda la escoria de la España de aquella época (ojalá nos hubieran enviado a Cervantes y que aquí hubiera escrito El Quijote") ; y la de los refugiados de la Guerra Civil Española, con todos sus intelectuales y hombres sabios quienes fundaron el Colegio de México, Institución fundamental para aspirar a hacer de la nuestra una nación mejor y más justa. Fueron catedráticos de muchos de mis maestros en la Universidad Nacional Autónoma de México, de sus luces parten las inteligencias que algún día harán de este país un sitio más justo para todos, hasta para aquellos que vienen aquí por no tener una patria que los cobije.
A cuál español quieres que me una a maldecir contigo hermano; a ese que trajo educación para liberar a los pueblos, o al padre de mi esposa, que es un refugiado de la guerra civil; si lo maldigo maldigo a mis hijos y a mis nietos. Si maldigo a mi antepasado conquistador maldigo a todo mi país y a mi cultura, porque todos llevamos ambos genes.
Maldigo sí, y además denuncio, y me inconformo con quienes vejan a los nacionales de países hermanos que, llenos de desesperación atraviesan nuestro territorio en busca, ya no de un sueño: de comida. Decirte qué tanto he hecho por esas causas es impropio, pero no me he quedado callado ni con las manos cruzadas, pese a eso, la mafia, la corrupción es superior para tan pocas conciencias despiertas, y es ahí en donde hay que abonar la energía que es inútil en la maldición, porque es el hambre lo que hace posible que el hombre acepte condiciones de vida infrahumanas y es el hombre en general, de cualquier nacionalidad, que se sirve de ello para depredar a su semejante sexual, laboral o en su persona humana.
Necesitamos estudiar bien los elementos que conforman la realidad que nos margina a los pueblos para enfocar nuestra lucha hacía donde debe ser y como debe ser; para no ser peor o más dañino de aquéllo que intentamos corregir.
Amén.
No te sientas agredido ni marginado. Es sólo una opinión.
Eso de "el que no está conmigo está contra mí" es la raíz de la intolerancia, y los hombres de ideales debemos, sobre todo, defender la diversidad de las ideas.
Saludos.