Samuel17993
Poeta que considera el portal su segunda casa
No puedo pensar; mejor dicho, no puedo centrarme en mis pensamientos. Tengo que estar pendiente de esto, de lo mío.
Si no, las cámaras comprobarán que lo estoy haciendo mal y poco eficientemente… mi trabajo, y se quejarán y darán aviso y me controlarán; luego, el despido; y, finalmente, los de Servicios Sociales verán que hay un tipo sin ocupación, y me llevarán a un Centro de Rehabilitación de Marginados, y entonces sí que ya será más difícil todo…
No me queda otra, me digo; resoplo.
Con el tiempo he conseguido hacerlo: pensar y hacer, pero ellos lo saben; saben porque observan y no tienes tiempo ni la oscura intimidad para dejarte iluminar por otras certezas que las del indudable Bienestar.
¿Bienestar? Es un trabalenguas. Es la manera para encubrir otras cosas. Es como uno de esos enredos que se harían con las madejas de lana; pretenden… Mierda… Estoy…, ya, ya, venga.
Corrijo el informe, me pongo a examinar los datos y compruebo si hay una irregularidad. Sep, soy uno de ellos; soy uno más. Todos mis principios, todo lo que apoyo, está aquí, y es lo que me convierte en un monstruo. Mis ojos tiemblan: quien observe, uno de los idiotas de la Estabilidad y Mantenimiento de la Seguridad, trabalenguas para hablar de la vigilancia civil, política, vigilancia en general, uno de ellos, pensara que temo, que temo porque pienso algo que no debo pensar, que me deben corregir. Primero, con unas palabras de aviso. Después, encubiertamente me intentarán machacar. Todo oficial, todo amablemente. Pero si uno es listo, no un loco paranoico, porque cualquier teoría paranoica ahora mismo se vuelve hasta terriblemente realista, comprueba que es todo un juego, un macabro enrevesar, no tan complicado como en las paranoias del XX, pero sí con un fin similar y unos métodos solamente más livianos: no podemos “estresar a los individuos”, pero podemos tocar sus puntos débiles. Podemos atacar su sueldo. Podemos atacar su situación vital: pareja, derechos de paternidad, pensión… ¿Cómo van a hacer eso subterráneamente? No se puede obligar a nadie, claro… No, no; eso sería demasiado poco discreto. Se hace pensar a quien sea que no es conveniente de muchos modos. Es tan… Pero principalmente económicamente. No es que seamos muy materialistas: ¿acaso Marx no tenía razón con eso de que todo es materia, economía?
Mierda, me he quedado pensando esto mientras me grababan. Escribo, escribo; corrijo; reescribo; reestructuro. Ya lo he hecho más de una vez, por eso sé que me vigilan; que lo saben: saben que soy algo listo; pero ellos son más listos, tienen toda la capacidad para serlo, no es que lo sean, es que ellos son más y por eso son más poderosos: yo no tengo tiempo para nada, ellos juntos tienen más tiempo… Ahora todo es eso: tiempo, trabajo, puesto de trabajo e imagen. Yo tengo una imagen de tipo formal, aunque con toques informarles, todo ello para no desencajar y parecer que me dejo llevar, por la felicidad y todo eso…
Tengo que seguir… Llevo todo el día, no puedo más; pero sé que no hay otra, que si descanso, debo irme con los imbéciles de Hurt, un australiano que no aguanto para nada, y todos ésos y decir memeces. Sé, lo sé bien, que cuanto menos me dejan pensar, más débil soy, pero que si lo pienso, aunque me haga esto saber de mi debilidad, me hace más débil. Y no es una ironía.
Este tipo está jodido. Le han pillado dando “la vara”, en palabras de un lumpen, sobre un tal Nichi: Friedrich Nietzsche… ¿Cuánto daño ha hecho el pobre Nichi…? Camellos, camellos; sí, eso somos. Una sociedad con una moralidad corrupta, que ha dado la vuelta al mensaje para interpretarlo como ha querido ella, arrastrando a todos.
No pienses, escribe, detalla, fusila, destruye; haz como que no te importa; que aunque sabes que podías ser tú, que es un igual al que debieras proteger, le proteges enviándolo a uno de esos lavadores de cerebros, cuyo tecnicismo es Reinsertadores. Sabemos bien qué reinsertan: les vuelven locos a base de comerles la cabeza. Les machacan moralmente. No es lo que dicen, es la forma y la intención. Pretender que seas fiel a ellos, porque atacas a la sociedad, a los demás, no pretenden un ego, sino una máquina autómata que ayude un bien alto que ni Dios, es decir, el Estado, conoce en verdad; dicen conocerlo, el Bienestar, la felicidad…, incluso la libertad y la igualdad. Es como…
Sé que no puedo pensarlo mucho. Escribo y pienso que ahora mismo este hombre, Javier Montero, debe de estar ya en algún Centro; y me lo imagino solo en una sala a oscuras, porque ciudadano no significa ser díscolo, pensar “egoístamente”, sino obedecer. Que sí, te dan la razón, es bueno pensar, dudar, opinar, pero hay unos márgenes, todos ellos ocupados y… Eso me lo conozco: enviar una carta por Afrodita, y decirme que los cauces legales son los que son y que la susodicha había cometido una falta. Luego, otra carta, que la falta era grave… y… No quiero pensar. Quizás vaya a llorar, y eso sí que es peligroso.
No seas débil. Que les den por culo. Alea iacta est.
Cámaras:
Todos son una colmena. Todos son observados. Se pueden ver a varios corregidores, a varios terapeutas, a varios sicólogos. Uno de ellos, está parado, posiblemente escaqueándose por mecanismos de evasión.
Alguien informa.
Son observados por cuatro supervisores (que yo controlo a su vez), que comentan, que hablan y gritan; atacan al personal “sanitario-mental”, comecocos, más locos que los cocos. Cobran menos, están enfadados y deben de tener envidia: es que si no es así, acabarán en los Servicios Técnicos, es decir, limpiando la mierda de unos váteres, porque quieren que odies al que está abajo, arriba, al lado… y a la vez ames a un ser metafórico que engloba a todos… Si no, eres un parásito social. Te han inculcado que eres más que los demás; estás acabado.
Aunque haya más y menos, no hay que pensarlo: ése es el problema, pensarlo. Porque pensarlo significa crear un mundo aparte, porque tú creas otra cosa diferente. Porque lo cuestionas. Porque las cosas vienen porque sí, por razones más difíciles y complicadas que no hacen más que complicar a la gente. Como en el Año de Tinieblas.
Pensar, ése es el problema. Es la herramienta del hombre, pero una espada de doble filo. El hombre es un menor de edad en comparación a… Por favor, combinar toda la ilustración en un mensaje de iluminismo más propio del fanatismo cristiano…
Le miro: no hace falta que me envíen otro aviso. Lo sé. Lo sé. Le llevo investigando tiempo. Varios meses. Es diferente, y a la vez igual que cualquier otro valiente; pero éste proviene de un contexto, digamos, peculiar, aunque no hay nadie peculiar; no debe de haber nadie peculiar, pero los hay.
Escribo los eventos, los demás operadores me comentan, etc., etc., etc… ¡Ay!, ¡qué tontos! Sí, lo que digo y escribo es muy soso, es por lo que soy: un tipo que ha de controlar a todos esos tipos, que a su vez controlan, que a su vez… Todos controlamos: hemos de tener todo bien atado, construido en una base que lo soporte, que no haya un ladrillo que cojee y pueda desbarajustar el… equilibrio. Lo importante, pues, es siempre el equilibrio… Pero a mí eso no me interesa, no per se, no es mi base, sino mi arma, mi martillo.
Me hago el tonto, escribo simplón, les informo como un televisor. A veces, se me pega y casi parezco una cámara. Otras, hago algo… diferente. Filmo mis pensamientos, tienen algo de visuales también.
Sé que todos los que formamos parte de esta sociedad estamos preocupados del otro, por nuestra propia cabeza; pero…, yo no. Yo disfruto viéndoles, qué sienten, qué padecen. Tengo bastante de científico, tomo notas y analizo.
Ahora veo un espécimen de díscolo 2.1. Todos tienen algo interesante. Sé que cuando coge ese libro de Sicología del trabajo, en realidad está leyendo otro libro, de los “marcados”, o simplemente hace que lee. Gracias a mi trabajo, he encubierto, en mis análisis, mis deseos verdaderos, tras los de los demás.
Es… tan fácil tener a alguien de la mano, y gracias a ello, todo lo que quieres... Incluso los jefes están domados, porque dependen de ti, de que tú elimines la mierda; tú puedes tirar de ellos; para ello, hay que ser listo, estar en el lugar adecuado y urdir una buena trampa de marinero: ¡peces, peces! Sólo hay que saber pescar. Tú les interesas, a ti te interesa enredar, capturar, alimentarte…
Soy como un depredador; es mi oficio, no me corto; es como soy; estoy hecho como quieren, quiero ser como soy…
Si no, las cámaras comprobarán que lo estoy haciendo mal y poco eficientemente… mi trabajo, y se quejarán y darán aviso y me controlarán; luego, el despido; y, finalmente, los de Servicios Sociales verán que hay un tipo sin ocupación, y me llevarán a un Centro de Rehabilitación de Marginados, y entonces sí que ya será más difícil todo…
No me queda otra, me digo; resoplo.
Con el tiempo he conseguido hacerlo: pensar y hacer, pero ellos lo saben; saben porque observan y no tienes tiempo ni la oscura intimidad para dejarte iluminar por otras certezas que las del indudable Bienestar.
¿Bienestar? Es un trabalenguas. Es la manera para encubrir otras cosas. Es como uno de esos enredos que se harían con las madejas de lana; pretenden… Mierda… Estoy…, ya, ya, venga.
Corrijo el informe, me pongo a examinar los datos y compruebo si hay una irregularidad. Sep, soy uno de ellos; soy uno más. Todos mis principios, todo lo que apoyo, está aquí, y es lo que me convierte en un monstruo. Mis ojos tiemblan: quien observe, uno de los idiotas de la Estabilidad y Mantenimiento de la Seguridad, trabalenguas para hablar de la vigilancia civil, política, vigilancia en general, uno de ellos, pensara que temo, que temo porque pienso algo que no debo pensar, que me deben corregir. Primero, con unas palabras de aviso. Después, encubiertamente me intentarán machacar. Todo oficial, todo amablemente. Pero si uno es listo, no un loco paranoico, porque cualquier teoría paranoica ahora mismo se vuelve hasta terriblemente realista, comprueba que es todo un juego, un macabro enrevesar, no tan complicado como en las paranoias del XX, pero sí con un fin similar y unos métodos solamente más livianos: no podemos “estresar a los individuos”, pero podemos tocar sus puntos débiles. Podemos atacar su sueldo. Podemos atacar su situación vital: pareja, derechos de paternidad, pensión… ¿Cómo van a hacer eso subterráneamente? No se puede obligar a nadie, claro… No, no; eso sería demasiado poco discreto. Se hace pensar a quien sea que no es conveniente de muchos modos. Es tan… Pero principalmente económicamente. No es que seamos muy materialistas: ¿acaso Marx no tenía razón con eso de que todo es materia, economía?
Mierda, me he quedado pensando esto mientras me grababan. Escribo, escribo; corrijo; reescribo; reestructuro. Ya lo he hecho más de una vez, por eso sé que me vigilan; que lo saben: saben que soy algo listo; pero ellos son más listos, tienen toda la capacidad para serlo, no es que lo sean, es que ellos son más y por eso son más poderosos: yo no tengo tiempo para nada, ellos juntos tienen más tiempo… Ahora todo es eso: tiempo, trabajo, puesto de trabajo e imagen. Yo tengo una imagen de tipo formal, aunque con toques informarles, todo ello para no desencajar y parecer que me dejo llevar, por la felicidad y todo eso…
Tengo que seguir… Llevo todo el día, no puedo más; pero sé que no hay otra, que si descanso, debo irme con los imbéciles de Hurt, un australiano que no aguanto para nada, y todos ésos y decir memeces. Sé, lo sé bien, que cuanto menos me dejan pensar, más débil soy, pero que si lo pienso, aunque me haga esto saber de mi debilidad, me hace más débil. Y no es una ironía.
Este tipo está jodido. Le han pillado dando “la vara”, en palabras de un lumpen, sobre un tal Nichi: Friedrich Nietzsche… ¿Cuánto daño ha hecho el pobre Nichi…? Camellos, camellos; sí, eso somos. Una sociedad con una moralidad corrupta, que ha dado la vuelta al mensaje para interpretarlo como ha querido ella, arrastrando a todos.
No pienses, escribe, detalla, fusila, destruye; haz como que no te importa; que aunque sabes que podías ser tú, que es un igual al que debieras proteger, le proteges enviándolo a uno de esos lavadores de cerebros, cuyo tecnicismo es Reinsertadores. Sabemos bien qué reinsertan: les vuelven locos a base de comerles la cabeza. Les machacan moralmente. No es lo que dicen, es la forma y la intención. Pretender que seas fiel a ellos, porque atacas a la sociedad, a los demás, no pretenden un ego, sino una máquina autómata que ayude un bien alto que ni Dios, es decir, el Estado, conoce en verdad; dicen conocerlo, el Bienestar, la felicidad…, incluso la libertad y la igualdad. Es como…
Sé que no puedo pensarlo mucho. Escribo y pienso que ahora mismo este hombre, Javier Montero, debe de estar ya en algún Centro; y me lo imagino solo en una sala a oscuras, porque ciudadano no significa ser díscolo, pensar “egoístamente”, sino obedecer. Que sí, te dan la razón, es bueno pensar, dudar, opinar, pero hay unos márgenes, todos ellos ocupados y… Eso me lo conozco: enviar una carta por Afrodita, y decirme que los cauces legales son los que son y que la susodicha había cometido una falta. Luego, otra carta, que la falta era grave… y… No quiero pensar. Quizás vaya a llorar, y eso sí que es peligroso.
No seas débil. Que les den por culo. Alea iacta est.
Cámaras:
Todos son una colmena. Todos son observados. Se pueden ver a varios corregidores, a varios terapeutas, a varios sicólogos. Uno de ellos, está parado, posiblemente escaqueándose por mecanismos de evasión.
Alguien informa.
Son observados por cuatro supervisores (que yo controlo a su vez), que comentan, que hablan y gritan; atacan al personal “sanitario-mental”, comecocos, más locos que los cocos. Cobran menos, están enfadados y deben de tener envidia: es que si no es así, acabarán en los Servicios Técnicos, es decir, limpiando la mierda de unos váteres, porque quieren que odies al que está abajo, arriba, al lado… y a la vez ames a un ser metafórico que engloba a todos… Si no, eres un parásito social. Te han inculcado que eres más que los demás; estás acabado.
Aunque haya más y menos, no hay que pensarlo: ése es el problema, pensarlo. Porque pensarlo significa crear un mundo aparte, porque tú creas otra cosa diferente. Porque lo cuestionas. Porque las cosas vienen porque sí, por razones más difíciles y complicadas que no hacen más que complicar a la gente. Como en el Año de Tinieblas.
Pensar, ése es el problema. Es la herramienta del hombre, pero una espada de doble filo. El hombre es un menor de edad en comparación a… Por favor, combinar toda la ilustración en un mensaje de iluminismo más propio del fanatismo cristiano…
Le miro: no hace falta que me envíen otro aviso. Lo sé. Lo sé. Le llevo investigando tiempo. Varios meses. Es diferente, y a la vez igual que cualquier otro valiente; pero éste proviene de un contexto, digamos, peculiar, aunque no hay nadie peculiar; no debe de haber nadie peculiar, pero los hay.
Escribo los eventos, los demás operadores me comentan, etc., etc., etc… ¡Ay!, ¡qué tontos! Sí, lo que digo y escribo es muy soso, es por lo que soy: un tipo que ha de controlar a todos esos tipos, que a su vez controlan, que a su vez… Todos controlamos: hemos de tener todo bien atado, construido en una base que lo soporte, que no haya un ladrillo que cojee y pueda desbarajustar el… equilibrio. Lo importante, pues, es siempre el equilibrio… Pero a mí eso no me interesa, no per se, no es mi base, sino mi arma, mi martillo.
Me hago el tonto, escribo simplón, les informo como un televisor. A veces, se me pega y casi parezco una cámara. Otras, hago algo… diferente. Filmo mis pensamientos, tienen algo de visuales también.
Sé que todos los que formamos parte de esta sociedad estamos preocupados del otro, por nuestra propia cabeza; pero…, yo no. Yo disfruto viéndoles, qué sienten, qué padecen. Tengo bastante de científico, tomo notas y analizo.
Ahora veo un espécimen de díscolo 2.1. Todos tienen algo interesante. Sé que cuando coge ese libro de Sicología del trabajo, en realidad está leyendo otro libro, de los “marcados”, o simplemente hace que lee. Gracias a mi trabajo, he encubierto, en mis análisis, mis deseos verdaderos, tras los de los demás.
Es… tan fácil tener a alguien de la mano, y gracias a ello, todo lo que quieres... Incluso los jefes están domados, porque dependen de ti, de que tú elimines la mierda; tú puedes tirar de ellos; para ello, hay que ser listo, estar en el lugar adecuado y urdir una buena trampa de marinero: ¡peces, peces! Sólo hay que saber pescar. Tú les interesas, a ti te interesa enredar, capturar, alimentarte…
Soy como un depredador; es mi oficio, no me corto; es como soy; estoy hecho como quieren, quiero ser como soy…
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