Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se hace invencible tu risa
cuando tu risa proclama
el fulgor de verde flama
que mi mirada precisa.
Porque de ti la sonrisa
es el maná prodigioso
que me vuelve deleitoso
el afán de cada instante.
Tu risa vuela fragante
dándome sol milagroso.
Se hace caricia tu mano
cuando a mi mano se toma
como niña que se asoma
a su cielo cotidiano.
Lisura y beso liviano,
blancura, piel, melodía,
mi carnal filosofía,
la dulzura de mi lecho…
Vida, tu mano en mi pecho
me infunde luz y alegría.
Indispensable es quererte
como quererme a mí mismo,
encendido en tu lirismo
para feliz componerte.
Contigo el dios de la muerte
no tiene mucho futuro
ni el maléfico conjuro,
ni el pasado usurpador.
Querida, das lo mejor
cuando de ti lo procuro.
Nada me sabe a derrota
si gano arrugas contigo
y envejeciendo consigo
lo que queriendo se nota.
Siento que el alma rebrota
y todo brilla fulgente
con tu faz resplandeciente
dando esperanza a mi vida
y en la dicha recibida
recibirte libremente.
Fuera llueve persistente.
25/01/2018
cuando tu risa proclama
el fulgor de verde flama
que mi mirada precisa.
Porque de ti la sonrisa
es el maná prodigioso
que me vuelve deleitoso
el afán de cada instante.
Tu risa vuela fragante
dándome sol milagroso.
Se hace caricia tu mano
cuando a mi mano se toma
como niña que se asoma
a su cielo cotidiano.
Lisura y beso liviano,
blancura, piel, melodía,
mi carnal filosofía,
la dulzura de mi lecho…
Vida, tu mano en mi pecho
me infunde luz y alegría.
Indispensable es quererte
como quererme a mí mismo,
encendido en tu lirismo
para feliz componerte.
Contigo el dios de la muerte
no tiene mucho futuro
ni el maléfico conjuro,
ni el pasado usurpador.
Querida, das lo mejor
cuando de ti lo procuro.
Nada me sabe a derrota
si gano arrugas contigo
y envejeciendo consigo
lo que queriendo se nota.
Siento que el alma rebrota
y todo brilla fulgente
con tu faz resplandeciente
dando esperanza a mi vida
y en la dicha recibida
recibirte libremente.
Fuera llueve persistente.
25/01/2018