Just Another Dreamer
Poeta recién llegado
Arriba las cobijas y abajo el deseo,
mi carne entre tus sábanas, manifestándose.
Toda el alma se me encendió por dentro,
y escupí la sed de no saber si hacer, o no hacer.
Sacié mis dudas y probé la infinita luna,
destilándote desde el vapor de un beso postmoderno.
Suspiré con alevosía la traición a mí mismo,
y respiré y dibujé flores azules en tu cuello.
Nadie entiende esto menos que tú,
menos que yo, menos que nadie en la tierra.
Si sucedió fue por la ausencia de la luz,
de la razón y de las reglas de un perfecto sol.
¿Será correcto dar tribuna a lo romántico?
¿Será que es tu dulce savia, dulce y santa?
Que la saliva dirima el mañana
Mas quiero que la razón (para contigo) no tenga fuerza ni voz.
mi carne entre tus sábanas, manifestándose.
Toda el alma se me encendió por dentro,
y escupí la sed de no saber si hacer, o no hacer.
Sacié mis dudas y probé la infinita luna,
destilándote desde el vapor de un beso postmoderno.
Suspiré con alevosía la traición a mí mismo,
y respiré y dibujé flores azules en tu cuello.
Nadie entiende esto menos que tú,
menos que yo, menos que nadie en la tierra.
Si sucedió fue por la ausencia de la luz,
de la razón y de las reglas de un perfecto sol.
¿Será correcto dar tribuna a lo romántico?
¿Será que es tu dulce savia, dulce y santa?
Que la saliva dirima el mañana
Mas quiero que la razón (para contigo) no tenga fuerza ni voz.