Soy sensible. Y ahora no me avergüenzo.
Soy fugaz y tan perpetua que me desconozco.
A veces soy cruel, a veces soy el viento
que te rasguña la cara, que te besa en el tiempo.
Y es que fueron segundos, fueron renacimientos.
El ave fénix del alma cayó en mi lecho, y renació.
Entonces no yo caí en la inconsciencia del momento.
Fueron instantes, fue el momento.
Soy fugaz y tan perpetua que me desconozco.
A veces soy cruel, a veces soy el viento
que te rasguña la cara, que te besa en el tiempo.
Y es que fueron segundos, fueron renacimientos.
El ave fénix del alma cayó en mi lecho, y renació.
Entonces no yo caí en la inconsciencia del momento.
Fueron instantes, fue el momento.