(Imagen desde la web)
FUGA DE UBRES
Los pálidos rayos
de la tarde
se recogen
como persianas de agua
como cervatillos acuáticos
escapando de panteras acuáticas.
Detrás de tu sonrisa
vuelan pétalos amazónicos
y soles erguidos
que van rotando
al compás de azules pichones
como cataplasma
como fuga de ubres
en busca de un pueblo perdido.
Por ti adquirí las escamas del silencio
y me recosté a la orilla de un río
que se estiraba tembloroso en mis huesos
y se descocía vanamente
en el recuerdo
y en el ronquido de las olas
que se amamantaban de tu cráneo
apuntalado en algún lugar
de mi corazón.
EBAN
(Julio del 2018)
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