José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Mis pasos indecisos
Tomaron la escalera,
Y al fin de ella;
Entre el bullicio
Fiestero me encontré.
Mi rostro no sé que reflejaba,
Si miedo, tristeza o alborozo;
Pero en mi pecho punzaba con ardor,
Un, no se que, de indecisión…
Iba a revivir la hoguera,
O requemar un carbón adormecido.
Entre la gente, al fondo pude ver;
Un perfil que me hizo estremecer…
Era ella, con su estampa
Jovial y juguetona,
Sus negros ojos
Mostraron la sorpresa.
Y avanzando a mi encuentro
Presurosa, oí que dijo…
¡Pensé que nunca te volvería a ver!
Al beso de su boca purpurina,
Mi mejilla coloreo de nuevo,
Y le dije, con tierna alegría…
¡Estoy aquí, para amarte como ayer!
La vida esta llena de sorpresas,
Y esta es la nuestra,
Comentamos luego.
Departimos en el mismo nicho,
Como en los tiempos
Que se fueron lerdos…
Tomaron la escalera,
Y al fin de ella;
Entre el bullicio
Fiestero me encontré.
Mi rostro no sé que reflejaba,
Si miedo, tristeza o alborozo;
Pero en mi pecho punzaba con ardor,
Un, no se que, de indecisión…
Iba a revivir la hoguera,
O requemar un carbón adormecido.
Entre la gente, al fondo pude ver;
Un perfil que me hizo estremecer…
Era ella, con su estampa
Jovial y juguetona,
Sus negros ojos
Mostraron la sorpresa.
Y avanzando a mi encuentro
Presurosa, oí que dijo…
¡Pensé que nunca te volvería a ver!
Al beso de su boca purpurina,
Mi mejilla coloreo de nuevo,
Y le dije, con tierna alegría…
¡Estoy aquí, para amarte como ayer!
La vida esta llena de sorpresas,
Y esta es la nuestra,
Comentamos luego.
Departimos en el mismo nicho,
Como en los tiempos
Que se fueron lerdos…