Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Traviesas criaturas
dos gotas de belleza
ángeles con cabellos de sol,
ojos de dorada majestad
reían entre murmullos
siguiendo las huellas de mí silencio
convertido en destello de años luz,
alcanzando al niño espacial
que camina en mi universo interior
escondido en una burbuja luminosa
dormido en un profundo sueño,
soportando el dolor frecuente
de la lluvia pesada
de espinas de agua en mi cerebro,
aguantando el sufrimiento
que me producen las astillas de cuentos
viejos en mi corazón,
historias que murieron junto a mí en las cenizas
de una noche sin luna, fría y triste.
Despierto y las miro,
hermosas presencias
que dibujan el beso azul
en mi alma necesitada de soledad,
ignoro su bondad
hoy no quiero navegar
en el asombro de las maravillas
de su perfección.
Sirenas dulces cantando en el mar
melancolía que se adueña de mí ser,
trayendo a mí la fuerza de la memoria
abriendo su libro de recuerdos
deshojando los pétalos
de su eternidad artificial.
Lluvia de pájaros en mi serenidad
vistiéndome de color con sus plumas,
escribiendo mi nombre con fuego en el cielo
llama de mi interior que irradia libertad,
viene un fénix dispuesto a beber
de la flama de mi corazón
emanado de su rio
un rayo de centellas que se ondea
como espíritu,
formando un león cósmico
rugiente guerrero
que habitas en mi cuerpo pequeño
de hombre sin chiste.
Labios de fresa que entonan la explosión
de sabores húmedos
formando el trance de un espectáculo suspendido
en el tiempo de las sonrisas y alegrías,
el perfume de tus piernas
vestidas de la seda de unas medias
tejidas de luminosidad lunar,
deliciosa fragancia vino a mí
quemando mis neuronas
de deseo pensando en ti siempre…
Todo es realmente fugaz
como tu belleza
como tu amor
tu recuerdo,
pero
el resplandor de tus preciosas piernas de diamante
para mi será eterno
en un pequeño espacio dentro de mi cabeza,
es su travieso jugueteo
su encanto, mi idolatría, mi ceguera
pero cuando tú te vas
vuelo a ser yo.
Desafío la ley de la gravedad
volando con las alas de un soñador,
buscando robar el corazón de una estrella
para encender el mío algo perezoso
sin ganas de jugar con esa niña llamada amor.
A veces quisiera que el eco de mi voz
diera fruto,
y así bendecir tu nombre
que se repite en el vértigo de mi caminata estelar
pensando en convertir tus labios sin sabor
en miel,
con un beso mío
veloz
demasiado rápido,
como el piquete de una abeja
como un beso tímido de dos niños,
así tan fugaz como todos mis días
como mi vida
como mis sueños
como mis amores,
como esta cascada de letras
de difícil digestión
sin rumbo
sin destino
con un comienzo
y un fin de nada.
dos gotas de belleza
ángeles con cabellos de sol,
ojos de dorada majestad
reían entre murmullos
siguiendo las huellas de mí silencio
convertido en destello de años luz,
alcanzando al niño espacial
que camina en mi universo interior
escondido en una burbuja luminosa
dormido en un profundo sueño,
soportando el dolor frecuente
de la lluvia pesada
de espinas de agua en mi cerebro,
aguantando el sufrimiento
que me producen las astillas de cuentos
viejos en mi corazón,
historias que murieron junto a mí en las cenizas
de una noche sin luna, fría y triste.
Despierto y las miro,
hermosas presencias
que dibujan el beso azul
en mi alma necesitada de soledad,
ignoro su bondad
hoy no quiero navegar
en el asombro de las maravillas
de su perfección.
Sirenas dulces cantando en el mar
melancolía que se adueña de mí ser,
trayendo a mí la fuerza de la memoria
abriendo su libro de recuerdos
deshojando los pétalos
de su eternidad artificial.
Lluvia de pájaros en mi serenidad
vistiéndome de color con sus plumas,
escribiendo mi nombre con fuego en el cielo
llama de mi interior que irradia libertad,
viene un fénix dispuesto a beber
de la flama de mi corazón
emanado de su rio
un rayo de centellas que se ondea
como espíritu,
formando un león cósmico
rugiente guerrero
que habitas en mi cuerpo pequeño
de hombre sin chiste.
Labios de fresa que entonan la explosión
de sabores húmedos
formando el trance de un espectáculo suspendido
en el tiempo de las sonrisas y alegrías,
el perfume de tus piernas
vestidas de la seda de unas medias
tejidas de luminosidad lunar,
deliciosa fragancia vino a mí
quemando mis neuronas
de deseo pensando en ti siempre…
Todo es realmente fugaz
como tu belleza
como tu amor
tu recuerdo,
pero
el resplandor de tus preciosas piernas de diamante
para mi será eterno
en un pequeño espacio dentro de mi cabeza,
es su travieso jugueteo
su encanto, mi idolatría, mi ceguera
pero cuando tú te vas
vuelo a ser yo.
Desafío la ley de la gravedad
volando con las alas de un soñador,
buscando robar el corazón de una estrella
para encender el mío algo perezoso
sin ganas de jugar con esa niña llamada amor.
A veces quisiera que el eco de mi voz
diera fruto,
y así bendecir tu nombre
que se repite en el vértigo de mi caminata estelar
pensando en convertir tus labios sin sabor
en miel,
con un beso mío
veloz
demasiado rápido,
como el piquete de una abeja
como un beso tímido de dos niños,
así tan fugaz como todos mis días
como mi vida
como mis sueños
como mis amores,
como esta cascada de letras
de difícil digestión
sin rumbo
sin destino
con un comienzo
y un fin de nada.
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