Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre pude construir para ti una primavera,
para llenar de rosas el frío invierno de tu soledad,
por ti, esquivé obstáculos y salte tus fronteras,
corté mis alas y te las puse, para que pudieras volar.
Te ayudé a caminar, con amor y paciencia,
le prendí fuegos artificiales a tu tristeza,
con amor quise dar luz a tu existencia,
hoy tu me tratas con frialdad y con dureza.
Te enseñé como se besaban las palomas,
y que los insectos también se saben amar,
por ti crucé caminos, nadé ríos y subí lomas,
y tú por mí, un simple paso, no lo quisiste dar.
Siempre tuve un pan para compartir contigo,
me quité la camisa, para cobijarte del cruel frío,
te regalé mi corazón, te di mi amor y fui tu abrigo,
tu me negaste tu amor y te fuiste, dejándome vacío.
No te di lo mejor del mundo, pero de mí, todo te lo daba,
mi vida era para hacerte feliz, era lo único que importaba,
por eso me dolió tanto, que por mi amor tu jamás apostaras,
estaba tan ciego por ti, no quise ver que tu no me amabas.
para llenar de rosas el frío invierno de tu soledad,
por ti, esquivé obstáculos y salte tus fronteras,
corté mis alas y te las puse, para que pudieras volar.
Te ayudé a caminar, con amor y paciencia,
le prendí fuegos artificiales a tu tristeza,
con amor quise dar luz a tu existencia,
hoy tu me tratas con frialdad y con dureza.
Te enseñé como se besaban las palomas,
y que los insectos también se saben amar,
por ti crucé caminos, nadé ríos y subí lomas,
y tú por mí, un simple paso, no lo quisiste dar.
Siempre tuve un pan para compartir contigo,
me quité la camisa, para cobijarte del cruel frío,
te regalé mi corazón, te di mi amor y fui tu abrigo,
tu me negaste tu amor y te fuiste, dejándome vacío.
No te di lo mejor del mundo, pero de mí, todo te lo daba,
mi vida era para hacerte feliz, era lo único que importaba,
por eso me dolió tanto, que por mi amor tu jamás apostaras,
estaba tan ciego por ti, no quise ver que tu no me amabas.