Quisiera volar muy lejos, olvidarme de tus besos y gritar a los cuatro vientos mis sentimientos. Debuélveme el sol con el que te daba calor, debuélveme las estrellas que te iluminaron el corazón, debuélveme las nubes, donde secaste tu dolor. Debuélveme el corazón que algún día ilusionaste, debuélveme las carisias agradables que sentiste. Es difícil describir el odio que siento por ti. La Luna fue testigo de tu olvido, el manantial de dolor que provocaste en mi corazón. Ansiosa estaba mi piel de sentir tus labios rodar por mi cuerpo, cuando mis venas comienzan a sentir el rojo del amor. Quizá ese fue el error de mi tonto corazón, amar sin desmedida como el alma infinita. Mira el pasado, no cometas el error de volver a otros brazos y dejarlos en el ocaso. Ojalá que conozcas a alguien que te ame más de lo que pude hacerlo yo. Me siento perdida al saber que mi amor no fue suficiente. Buscaste otro sol, otra nube y otra estrella, la pasión desmedida de otro corazón. Llovieron mis ojos y mi alma se desgarró. Tu recuerdo lo he olvidado y la melodía de tu voz se ha esfumado. Quisiera que me entendieras, que el amor es solo eso, entregar todo a la persona que amas. Quisiera que tú supieras que este amor se ahoga en silencio. Amor que se aleja y no volverá. Amor que se esfuma y que morirá. Por que volaste con tus alas blancas y ni rastro dejaste. El viento me llevará a ti, pero el odio a puesto una barrera que no puedo traspasar. El destino nos aleja y solo el recuerdo queda. Tú mi amor me lastimaste y provocaste una herida que se desangra lentamente. Tu adiós deja un hueco en mi alma que si algún día regresas espero y lo puedas curar para que en una rosa guardes este poema que te he de dedicar.