una noche mas
Poeta recién llegado
Una vez fuí médico, y curé así tus heridas.
Una vez fuí un agricultor, y arranqué de tu pasado, todo aquello que atormentaba tu presente.
Una vez fuí piloto, y te llevé volando con la imaginación a lo que seríamos estando juntos en el futuro.
Una vez fuí payaso, y logré que se marquen en tu rostro, aquellas sonrisas que tanto temes mostrar.
Una vez fuí docente, enseñándote la manera correcta de hacer las cosas.
Una vez fuí policía, y te esposé bajo la luna en una noche de pasión.
Una vez fuí sacerdote, y supe escuchar de ti, confesiones inconfesables.
Una vez fuí modelo, y te regalé mil imágenes mías, para que conserven tus pupilas.
Una vez fuí jugador, y aún con las cartas en la mesa, marcando el final del juego, continué mintiendo.
Una vez fuí sicario, y maté así cada sentimiento que alguna vez provocaste en mi.
Una vez fuí mendigo, mendigandote una y mil veces, que solamente escuches.
Una vez fuí paisajista, y con palabras te pinte los motivos por los cuales este amor, había muerto.
Una vez fuí juez, condenándote a pagar con tu soledad toda la tristeza que me produjiste.
Una vez fuí testigo, y todas las pruebas te condenaban sólo a ti.
Una vez fuí muchas cosas...
algunas llegaron a ser más de un motivo para quedarme a tu lado y luchar...
Pero cuando fuí mendigo, y el mendigarte un poco de silencio ante tanto grito, no logro que siquiera lo
contemplaras como una opción, es que me convertí en un sicario...
dándome así un fin... matando en mi, todo lo que sentía por ti.
Una vez fuí un agricultor, y arranqué de tu pasado, todo aquello que atormentaba tu presente.
Una vez fuí piloto, y te llevé volando con la imaginación a lo que seríamos estando juntos en el futuro.
Una vez fuí payaso, y logré que se marquen en tu rostro, aquellas sonrisas que tanto temes mostrar.
Una vez fuí docente, enseñándote la manera correcta de hacer las cosas.
Una vez fuí policía, y te esposé bajo la luna en una noche de pasión.
Una vez fuí sacerdote, y supe escuchar de ti, confesiones inconfesables.
Una vez fuí modelo, y te regalé mil imágenes mías, para que conserven tus pupilas.
Una vez fuí jugador, y aún con las cartas en la mesa, marcando el final del juego, continué mintiendo.
Una vez fuí sicario, y maté así cada sentimiento que alguna vez provocaste en mi.
Una vez fuí mendigo, mendigandote una y mil veces, que solamente escuches.
Una vez fuí paisajista, y con palabras te pinte los motivos por los cuales este amor, había muerto.
Una vez fuí juez, condenándote a pagar con tu soledad toda la tristeza que me produjiste.
Una vez fuí testigo, y todas las pruebas te condenaban sólo a ti.
Una vez fuí muchas cosas...
algunas llegaron a ser más de un motivo para quedarme a tu lado y luchar...
Pero cuando fuí mendigo, y el mendigarte un poco de silencio ante tanto grito, no logro que siquiera lo
contemplaras como una opción, es que me convertí en un sicario...
dándome así un fin... matando en mi, todo lo que sentía por ti.