Pato Majareta
Poeta recién llegado
Fui valiente
hasta tu primer beso...
Pero el vino dulce de tu boca
me robó mi mente;
me robó todos los sentidos,
quedé ciego, sordo... Y así,
ahora solo vivo para ti.
Fui valiente,
hasta tu primer beso.
Después quedé desnudo
y a tu merced.
Un cobarde ahora
que tiene miedo a que lo dejes...
Miedo a vivir sin ti.
Fui valiente,
pero ya no.
Fui valiente, amor de mi vida,
hasta el día que probé con mi boca
la dulce miel de tu intimidad;
ahora soy adicto a ti,
al néctar que emana
como río entre tus piernas,
del cual, vivo de su recuerdo,
y que necesito para vivir.
Fui valiente...
Y de qué me sirvió?
Solo para caer desde más alto,
pensando que no necesitaba de ti más.
Me despeño desde un precipicio,
caída libre en busca de tus brazos,
sin escape, sin esperanza
de que me salves...
Eso, eso ya no pasara más.
Fui valiente? Creí ser un león,
pero no soy más que un asustado gatito
que no puede protegerse a sí mismo
del ataque feroz de tu desprecio...
Que desgarra mi alma,
que expone mi corazón...
Que marchita mi vida,
que quebranta mi andar.
Fui valiente, vida mía?
En querer vivir con libertad mi vida?
Fui valiente, amor mío?
Porque ahora soy un cobarde,
que teme diario a que amanezca,
que me de una vez más cuenta
de tu desdén, de tu ausencia,
de tu indiferente transitar...