marcelino victor
Poeta recién llegado
Sabés
había un cielo esperándonos,
para vivirlo en nubes de algodón.
Alguien apagó el sol,
ahora estamos a merced.
Este infierno,
lo buscamos los dos.
Sientes las campanas
son de una iglesia.
Hay que peregrinar,
el peso es para dos.
Pudimos vivir en un cielo azul.
Alguien cerró las puertas
o nos dejamos caer?
Cuando los ojos ríen
la piel va detrás
esa es la peor Cruz
nada te libera y por siempre
el hedor estará.
Sabés
Alguna vez fuimos bebés
Lloramos y reímos
pero no era por el alcohol.
El arco iris era de siete colores
ahora solo dos.
Vi brillar tus ojos oí tu corazón.
No me odies
pudimos sujetarnos las manos
y nos dejamos caer.
La imperfección es de la carne
y pecamos los dos.
había un cielo esperándonos,
para vivirlo en nubes de algodón.
Alguien apagó el sol,
ahora estamos a merced.
Este infierno,
lo buscamos los dos.
Sientes las campanas
son de una iglesia.
Hay que peregrinar,
el peso es para dos.
Pudimos vivir en un cielo azul.
Alguien cerró las puertas
o nos dejamos caer?
Cuando los ojos ríen
la piel va detrás
esa es la peor Cruz
nada te libera y por siempre
el hedor estará.
Sabés
Alguna vez fuimos bebés
Lloramos y reímos
pero no era por el alcohol.
El arco iris era de siete colores
ahora solo dos.
Vi brillar tus ojos oí tu corazón.
No me odies
pudimos sujetarnos las manos
y nos dejamos caer.
La imperfección es de la carne
y pecamos los dos.