Edgar Chile
Poeta recién llegado
Estoy odiando
sin querer odiar,
estoy corriendo
sin querer tropezar,
quisiera entender lo que
dicen los latidos de tu corazón,
tú no te haz dado cuenta
que caso pierdo la razón.
Tus palabras me ilusionan
la noche es negra
tus actos me traicionan
el alba me alegra,
el canto de los canarios
deleitan mis oídos,
al igual que el susurro
de tus palabras.
Tus caricias me llenan de alegría,
yo esquivando el viento,
mis noches sin ti
son totalmente vacías,
bajo la lluvia voy caminando,
llorando y pensando,
la ternura de la luna me acompaña,
tu sonrisa viene a mi pensamiento,
con delicadeza teje la araña,
me hace tanta falta tu aliento.
Estoy corriendo
sin querer tropezar,
estoy odiando,
sin querer odiar.
Edgar Chile.
sin querer odiar,
estoy corriendo
sin querer tropezar,
quisiera entender lo que
dicen los latidos de tu corazón,
tú no te haz dado cuenta
que caso pierdo la razón.
Tus palabras me ilusionan
la noche es negra
tus actos me traicionan
el alba me alegra,
el canto de los canarios
deleitan mis oídos,
al igual que el susurro
de tus palabras.
Tus caricias me llenan de alegría,
yo esquivando el viento,
mis noches sin ti
son totalmente vacías,
bajo la lluvia voy caminando,
llorando y pensando,
la ternura de la luna me acompaña,
tu sonrisa viene a mi pensamiento,
con delicadeza teje la araña,
me hace tanta falta tu aliento.
Estoy corriendo
sin querer tropezar,
estoy odiando,
sin querer odiar.
Edgar Chile.