… FUMAR
Se duerme mi alma cansada,
se van los sueños perdidos
sobre la cama desnuda
yace un espacio vacío;
se fue perdiendo en el tiempo
todo el amor que nos dimos,
los caminos que forjamos
y por orgullo perdimos.
Queda un recuerdo traslúcido
reflejado en el espejo;
las horas bailan sin sentido
siguiendo el compás de un reloj,
se siembra en mi cuerpo una duda
si es sólo un juego la vida
donde se empeñan los sueños
para sanar una herida.
Mis dedos sobre tu boca
dejando solo el silencio,
la esperanza se consume
como cenizas al fuego;
oculta bajo las sábanas
me espera la soledad,
segundos que se transforman en siglos
cuando no estás.
La noche se cubre del humo
que deja mi aliento al fumar
la lumbre ilumina el retrato
donde quedaste encerrada;
sólo una imagen gastada,
añeja por el ayer,
tocan mis manos ansiosas
en reemplazo de tu piel.
Se duerme mi alma cansada,
se van los sueños perdidos
sobre la cama desnuda
yace un espacio vacío;
se fue perdiendo en el tiempo
todo el amor que nos dimos,
los caminos que forjamos
y por orgullo perdimos.
Queda un recuerdo traslúcido
reflejado en el espejo;
las horas bailan sin sentido
siguiendo el compás de un reloj,
se siembra en mi cuerpo una duda
si es sólo un juego la vida
donde se empeñan los sueños
para sanar una herida.
Mis dedos sobre tu boca
dejando solo el silencio,
la esperanza se consume
como cenizas al fuego;
oculta bajo las sábanas
me espera la soledad,
segundos que se transforman en siglos
cuando no estás.
La noche se cubre del humo
que deja mi aliento al fumar
la lumbre ilumina el retrato
donde quedaste encerrada;
sólo una imagen gastada,
añeja por el ayer,
tocan mis manos ansiosas
en reemplazo de tu piel.