FUNDIDO EN NEGRO
“Forma es vacío; vacío es forma”
Pierre Soulages
Caída de las horas la madrugada
Como hoja mancillada por caracteres abstrusos
Como piel a la que la caricia ha vuelto grávida
Noche infructuosa desgajada de la dicha
Templo de aquiescencia para dioses inconformes
Plácido goteo de eternas armonías.
Noche que nunca alumbró madrugadas ¿porqué me visitas?
Se que pronto despertará mi hora
Y seré de nuevo árbol sin sombra
beso de mármol o ala desprendida.
Mientras dormiré este mi sueño de claridades.
Mis ojos como estrellas que esperan concebir galaxias
Contigo al final de la retina
Nunca prolongaré el día que tuvo aquel momento de locura
Divina sensación de la locura donde se conciben los dioses
Mi barco se curva en imposible ola
Como tu mano que quiere acariciar mi espalda.
¿Qué bellezas no concebidas guardan los bloque de mármol?
¿Qué colores no intuídos en las hojas doradas del otoño?
¿Qué versos, oh poeta, qué versos no desvelas en tus noches de odio?
¿Qué espejo en juego insondable de reflejos alcanzará el infinito?
Lentas caen las hojas muertas de la madrugada
Lenta mi pupila te refleja y te acerca desde los límites de la nada
Pero ya no será posible la caricia
Y yo me disuelvo en la paz irreflexiva de tu gracia.
Cristales que despiertan en la Venecia inundada
Irisando las aguas pútridas
Como mis besos regeneran tu carne putrefacta
Mis besos como dulces frutos como poemas de amor
Como besos que son llamas
Como noches que nunca alumbrarán madrugadas.
Aunque ya se termina la música
ya todo se funde en negro...
“Forma es vacío; vacío es forma”
Pierre Soulages
Caída de las horas la madrugada
Como hoja mancillada por caracteres abstrusos
Como piel a la que la caricia ha vuelto grávida
Noche infructuosa desgajada de la dicha
Templo de aquiescencia para dioses inconformes
Plácido goteo de eternas armonías.
Noche que nunca alumbró madrugadas ¿porqué me visitas?
Se que pronto despertará mi hora
Y seré de nuevo árbol sin sombra
beso de mármol o ala desprendida.
Mientras dormiré este mi sueño de claridades.
Mis ojos como estrellas que esperan concebir galaxias
Contigo al final de la retina
Nunca prolongaré el día que tuvo aquel momento de locura
Divina sensación de la locura donde se conciben los dioses
Mi barco se curva en imposible ola
Como tu mano que quiere acariciar mi espalda.
¿Qué bellezas no concebidas guardan los bloque de mármol?
¿Qué colores no intuídos en las hojas doradas del otoño?
¿Qué versos, oh poeta, qué versos no desvelas en tus noches de odio?
¿Qué espejo en juego insondable de reflejos alcanzará el infinito?
Lentas caen las hojas muertas de la madrugada
Lenta mi pupila te refleja y te acerca desde los límites de la nada
Pero ya no será posible la caricia
Y yo me disuelvo en la paz irreflexiva de tu gracia.
Cristales que despiertan en la Venecia inundada
Irisando las aguas pútridas
Como mis besos regeneran tu carne putrefacta
Mis besos como dulces frutos como poemas de amor
Como besos que son llamas
Como noches que nunca alumbrarán madrugadas.
Aunque ya se termina la música
ya todo se funde en negro...