Juan Felipe Casas Builes
Poeta recién llegado
No necesito ser Azrael para sentir el hedor a muerte de algunos mientras caminan,
Los miro y percibo los mosquitos de sus tumbas sobre sus cabezas,
es como ver en sus sombras, una calavera haciendo mala cara.
Sus rostros opacos enfrían el ambiente, más que sumergirse en hielo,
Ellos aspiran sus venenos, sus masacres,
Hacen de ello una figura venerable
Que ven, le sonríen y toman su mano camino al cementerio.
Me gusta comparar el cuerpo humano con el mundo,
El hombre cuando cae en el vicio o en la anarquía,
va talando la vida en su cuerpo, quemando sus ideas,
se va volviendo zombi y pasa de ser consumidor a ser consumido,
Igualmente el hombre acaba a su mundo.
La raza humana es un cáncer que después de destruir su alrededor,
Muere inmerso en si mismo;
Si se nos cae el cielo, es porque hay hombres jalándolo,
Si la tierra se hunde es porque cavamos bajo ella nuestras tumbas.
Dios nos llama algún día,
Y muchos van como caballería de herraje fino
Buscando adelantarse a sus preceptos, o adelantar a otros.
El mundo cada día esta más podrido,
Los hombres, gusanos, lo devoramos;
Menos mal aún quedan buenas semillas.
Los miro y percibo los mosquitos de sus tumbas sobre sus cabezas,
es como ver en sus sombras, una calavera haciendo mala cara.
Sus rostros opacos enfrían el ambiente, más que sumergirse en hielo,
Ellos aspiran sus venenos, sus masacres,
Hacen de ello una figura venerable
Que ven, le sonríen y toman su mano camino al cementerio.
Me gusta comparar el cuerpo humano con el mundo,
El hombre cuando cae en el vicio o en la anarquía,
va talando la vida en su cuerpo, quemando sus ideas,
se va volviendo zombi y pasa de ser consumidor a ser consumido,
Igualmente el hombre acaba a su mundo.
La raza humana es un cáncer que después de destruir su alrededor,
Muere inmerso en si mismo;
Si se nos cae el cielo, es porque hay hombres jalándolo,
Si la tierra se hunde es porque cavamos bajo ella nuestras tumbas.
Dios nos llama algún día,
Y muchos van como caballería de herraje fino
Buscando adelantarse a sus preceptos, o adelantar a otros.
El mundo cada día esta más podrido,
Los hombres, gusanos, lo devoramos;
Menos mal aún quedan buenas semillas.
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