Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
Dadme un balón,
Un soleado amanecer,
La aguda vista del ave,
La tracción de la salvaje bestia,
La elegancia del bailarín,
La brisa,
De la primera remesa
De la colada del viento;
La verde vida, que fluye
De las oprimidas venas
De la tierra;
El grito apresurado,
Del extasiado pecho
Que guerrea.
Dadme diez camaradas,
Once contrincantes,
Dos porterías,
Y el lejano rumor
De una alegre samba.
Y dejadme en paz,
Hasta que la muerte
Venga a por mí.
Un soleado amanecer,
La aguda vista del ave,
La tracción de la salvaje bestia,
La elegancia del bailarín,
La brisa,
De la primera remesa
De la colada del viento;
La verde vida, que fluye
De las oprimidas venas
De la tierra;
El grito apresurado,
Del extasiado pecho
Que guerrea.
Dadme diez camaradas,
Once contrincantes,
Dos porterías,
Y el lejano rumor
De una alegre samba.
Y dejadme en paz,
Hasta que la muerte
Venga a por mí.