Nommo
Poeta veterano en el portal
Y leche de vaca imantada.
Mi compromiso.
Punto y seguido.
No dar la lata.
¿ Aberraciones ?
Y entonces, deformidades,
a veces, oportunamente
disimuladas.
No en vano, ¡ Libre Albedrío !
Ponerte en la piel del Otro.
Y saber a qué huelen
sus pies desnudos;
entonces, te figuras
¿ Dónde está el genio,
si no en una lámpara
maravillosa ? Habrá que
deshacer maletas.
Busquemos el talento,
recluso de este
iluso, que podría,
si se lo propone,
llegar a respetarse,
a sí mismo.
Tendremos que desenterrar
tesoros. Y siempre llega
la hora punta. El metro
subterráneo, metro-
politano, lleno a rebosar,
como en tiempos de Lagartijo,
Arruza, Espartaco...
¡ A reventar, la plaza de toros !
Y en esa masificación,
del Mare Magnum de gente,
¿ Dónde quedó la huella
de la mendicidad ?
Ni limosna, ni un dineral,
que ahorré, ni distinción alguna,
por categorías. Simplemente,
María. Como una asignatura,
en la carrera de Derecho,
que, en principio, resulta
fácil aprehender. ¡ Una María !
María Magdalena. Un bizcocho.
No es un ladrillo,
ergo ( por consiguiente ),
¡ A merendar !
Pero sí...
María, omnipresente, encubierta,
después de la perola
llena de garbanzos, con pimiento
verde, chorizo y morcilla.
Después de todo lo que ocurrió...
¡ Cocinando, a fuego lento,
nuestra Misericordia !
En pro de un Futuro santo;
dado que hay trifulcas,
ajustes de cuentas y reyertas
frecuentes, aún a día de hoy.
Mi compromiso.
Punto y seguido.
No dar la lata.
¿ Aberraciones ?
Y entonces, deformidades,
a veces, oportunamente
disimuladas.
No en vano, ¡ Libre Albedrío !
Ponerte en la piel del Otro.
Y saber a qué huelen
sus pies desnudos;
entonces, te figuras
¿ Dónde está el genio,
si no en una lámpara
maravillosa ? Habrá que
deshacer maletas.
Busquemos el talento,
recluso de este
iluso, que podría,
si se lo propone,
llegar a respetarse,
a sí mismo.
Tendremos que desenterrar
tesoros. Y siempre llega
la hora punta. El metro
subterráneo, metro-
politano, lleno a rebosar,
como en tiempos de Lagartijo,
Arruza, Espartaco...
¡ A reventar, la plaza de toros !
Y en esa masificación,
del Mare Magnum de gente,
¿ Dónde quedó la huella
de la mendicidad ?
Ni limosna, ni un dineral,
que ahorré, ni distinción alguna,
por categorías. Simplemente,
María. Como una asignatura,
en la carrera de Derecho,
que, en principio, resulta
fácil aprehender. ¡ Una María !
María Magdalena. Un bizcocho.
No es un ladrillo,
ergo ( por consiguiente ),
¡ A merendar !
Pero sí...
María, omnipresente, encubierta,
después de la perola
llena de garbanzos, con pimiento
verde, chorizo y morcilla.
Después de todo lo que ocurrió...
¡ Cocinando, a fuego lento,
nuestra Misericordia !
En pro de un Futuro santo;
dado que hay trifulcas,
ajustes de cuentas y reyertas
frecuentes, aún a día de hoy.
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