BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oh galones, oh experiencia,
oh búsqueda incesante
que me abre los labios vespertinos,
y los agota, los sucede, los confunde
en una nueva maraña de inclemencias
y solicitudes! Esa fina transparencia,
las órdenes recibidas, la concreta emanación,
su probable fugacidad de colores, quema
mi lengua y la combate en su espejo de espumas.
Soy moribundo en la nación de los cuerpos;
soy inocente en la soledad de las plegarias, mientras
sirvo
una copa vacía al indecente. Oh inmensidad,
tierra, ardida sucesión de planos abruptos.
Y en los labios, un sueño de palomas,
las cenizas de un payaso, las áridas lentitudes.
©
oh búsqueda incesante
que me abre los labios vespertinos,
y los agota, los sucede, los confunde
en una nueva maraña de inclemencias
y solicitudes! Esa fina transparencia,
las órdenes recibidas, la concreta emanación,
su probable fugacidad de colores, quema
mi lengua y la combate en su espejo de espumas.
Soy moribundo en la nación de los cuerpos;
soy inocente en la soledad de las plegarias, mientras
sirvo
una copa vacía al indecente. Oh inmensidad,
tierra, ardida sucesión de planos abruptos.
Y en los labios, un sueño de palomas,
las cenizas de un payaso, las áridas lentitudes.
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