spring
Sonriendo...
Mi pecho latía fuerte ¡muy fuerte!
iba galopante sobre el orbe agitado,
viendo el azulino que se abría,
¡no sabía que sucedía!
mi sangre vertía cual caudal de río
en inadvertida crecida,
irrumpiendo la venas
inundaba todo en rojo pasión,
lento, lento era el respiro
para aquel torrente de sensaciones,
aun así acopladas todas
sin abrir aun mis ojos, pero despiertos ellos
aviste un manantial de amores,
que en mi pecho respondía,
¿Sabes lo que sucede?
¡Amanece el día!
despide la luna, cíñete al sol,
él, en su esplendor anuncia
que hay vida fecunda en tu interior.