Después de centurias un pequeño duende,
despertó de un estado de hibernación
o fué más bien una causa cuyo efecto dió
el despertar de ese ser mágico en el presente.
El sonido de unas lágrimas cayendo al suelo
de una chica que tenía afligida el alma,
nada en este mundo podía darle consuelo,
porque partió la persona que más amaba.
De la presencia de éste ella se percató,
¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Cómo te llamas?
Soy Galtzagorri y tu lágrima de amor me despertó.
¿Por qué tanta tristeza y lágrimas derramas?
No llores niña, tus lágrimas tienen mucho valor.
Son pequeños diamantes que caen al suelo.
Apoya tu cabeza en mi hombro sin ningún temor,
mientras con mis manos tu rostro acaricio y seco.
de Farviam.
despertó de un estado de hibernación
o fué más bien una causa cuyo efecto dió
el despertar de ese ser mágico en el presente.
El sonido de unas lágrimas cayendo al suelo
de una chica que tenía afligida el alma,
nada en este mundo podía darle consuelo,
porque partió la persona que más amaba.
De la presencia de éste ella se percató,
¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Cómo te llamas?
Soy Galtzagorri y tu lágrima de amor me despertó.
¿Por qué tanta tristeza y lágrimas derramas?
No llores niña, tus lágrimas tienen mucho valor.
Son pequeños diamantes que caen al suelo.
Apoya tu cabeza en mi hombro sin ningún temor,
mientras con mis manos tu rostro acaricio y seco.
de Farviam.