Edna Victoria
Poeta recién llegado
Pudiste amar el barro que te hizo
Cuidar que el verde, el azul, y el azafrán
no se empañaran con la roja sangre
el humo sucio y la liviandad
Pudiste crear, crecer, buscar tener lo justo
Pudiste alzar al débil por igual
Hablar, creer, actuar según tu credo
Con el culto al respeto, como simple ritual
Pudiste más: quitar muros, rejas, límites, fronteras
Divisiones, estatutos que cercenan
geografías, posesiones, diferencias
Aún más, derruir las barreras
que habitan con inútil defensa
en la conciencia
Pudiste, si, junto a la Madre, no en su contra
Pero tener, rendir, quitar, matar, destruir
beligerar con armas, o sin ellas
sumergieron tu vida en mala lid
Fuego, hambre, enfermedad, fueron tu sino
Apocalíptica la Tierra vio su faz
Diste a los cuerpos un alud de muerte
que el alma de los vivos fue a salvar
y al fin la vida germinó
cuando aprehendiste el amor
y a ganar guerras con la paz
Cuidar que el verde, el azul, y el azafrán
no se empañaran con la roja sangre
el humo sucio y la liviandad
Pudiste crear, crecer, buscar tener lo justo
Pudiste alzar al débil por igual
Hablar, creer, actuar según tu credo
Con el culto al respeto, como simple ritual
Pudiste más: quitar muros, rejas, límites, fronteras
Divisiones, estatutos que cercenan
geografías, posesiones, diferencias
Aún más, derruir las barreras
que habitan con inútil defensa
en la conciencia
Pudiste, si, junto a la Madre, no en su contra
Pero tener, rendir, quitar, matar, destruir
beligerar con armas, o sin ellas
sumergieron tu vida en mala lid
Fuego, hambre, enfermedad, fueron tu sino
Apocalíptica la Tierra vio su faz
Diste a los cuerpos un alud de muerte
que el alma de los vivos fue a salvar
y al fin la vida germinó
cuando aprehendiste el amor
y a ganar guerras con la paz