marquelo
Negrito villero
dedicado
El oro nocturno desvela todas las dimensiones del ojo
y mira hacia el dolor amarrado en la garganta
todo no es más que una realidad enrejada.
La mujer se queja de los altos hornos de la habitación
que no deja caer la enajenada lluvia de la tarde.
Todo en la habitación está desparramado como una larga cola de novia:
suspiros, anhelos, deseos, arrebatamientos del sexo a media luz, y el sinfin
de pensamientos que tratan de encontrar una cabeza.
Aqui es como el sueño, sin delicadezas, golpea la almohada, la hace plumas sin fin
sueño migrantes, cuerpos que se clavan en el mar del deseo.
Hoy es un día cualquiera y el mañana copia su droga...