Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cierra todas las puertas.
Esta noche es de lunas blasfemas
que saben sentirnos el miedo
que aún no ha descendido
de nuestras lágrimas amarillas
para dibujar
el próximo sol amargo de los días.
Cierra todo. Escondámonos,
escóndete conmigo en mi piel
y la impronta de sus huesos
que esperan no derrumbarse
en el banquillo de las decisiones.
Escóndete en mí, entre mis cabellos
Escóndete en mí, entre mis cabellos
que como serpientes aún temen
a la luz que sabe de fuego entre venas;
Escóndete en mi pecho
junto a ese corazón famélico
que ha olvidado el ritmo de dínamo
que aún cabalgaba
entre los mares del bilocuente dolor.
Mengua conmigo
Mengua conmigo
olvida los nombres, el verbo inconsecuente
y la fugaz trampa de una piel de arroz,
mengua conmigo
olvida las estaciones de los dedos
y los soliloquios del cuerpo vital
aún atado a tus pies.
Es tiempo de arder entre ceniceros,
son las diez y aún la vida
juega a incendiarnos los labios
de un azul jadeante
parecido a las extintas estrellas .
Esta es la verdad
Esta es la verdad
Al final sólo nos delineamos
en la afilada hoja de un cuchillo
que parpadea siempre al vernos.
Y es que si somos sombra
este es el último límite
que aún soportamos entre agua y sal.
Son las fauces de la vida, cariño.
Cierra todo, entierra los caminos,
que no queden mas salidas
expectorando miedos de grama y miel.
Termina el café de un sorbo.
y quitémonos la piel.
***
y quitémonos la piel.
***
