Noirxem
Odio mis ligamentos...
En los pinceles de la madrugada
—lila, crema, celeste y rosa tenue—
se tiñe el lienzo donde el sueño mana
y un leve tropel de ébano se vuelve.
Son nubes de pastel que se deshacen
en gráciles patitas de neblina:
por los alféizares sus juegos nacen
con hilos de quietud que la luz trina.
Sus ojos—dos gemas de aurora incierta—
atesoran un lánguido misterio,
y el ronroneo es seda que despierta
los telares del lúcido velario.
Así, en la paz que el aire amortigua,
son arcoíris que el cielo pliega
mientras el día, en su crisol, mitiga
la dulce confabulación de seda.
-Noirxem
—lila, crema, celeste y rosa tenue—
se tiñe el lienzo donde el sueño mana
y un leve tropel de ébano se vuelve.
Son nubes de pastel que se deshacen
en gráciles patitas de neblina:
por los alféizares sus juegos nacen
con hilos de quietud que la luz trina.
Sus ojos—dos gemas de aurora incierta—
atesoran un lánguido misterio,
y el ronroneo es seda que despierta
los telares del lúcido velario.
Así, en la paz que el aire amortigua,
son arcoíris que el cielo pliega
mientras el día, en su crisol, mitiga
la dulce confabulación de seda.
-Noirxem