Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Son dos gatos charlando en un callejón,
ambos desde que nacieron son callejeros
y ante sus ojos vieron lo que nadie vio.
Personas callejeras que duermen en cartón
qué como ellos charlan de lo que fueron.
Y estos gatos casi todo lo vieron
¡un hombre que pegó a su mujer!
¡una mujer que vendió su cuerpo otra vez!
¡un cuerpo muerto de un desparecido!
y estos gatos no charlan, ¡discuten!
se preguntan el por qué, el como, el para que.
La ciudad vuelve a estar en ruinas,
otros más que pasan por allí indiferentes,
otros más que pasan por allí para no volver,
y los gatos no charlan ¡discuten! ¡discuten!
los hijos de sus hijos lo verán también
y los hijos de sus hijos no charlan ¡huyen!
la ciudad esta en ruinas otra vez...
ambos desde que nacieron son callejeros
y ante sus ojos vieron lo que nadie vio.
Personas callejeras que duermen en cartón
qué como ellos charlan de lo que fueron.
Y estos gatos casi todo lo vieron
¡un hombre que pegó a su mujer!
¡una mujer que vendió su cuerpo otra vez!
¡un cuerpo muerto de un desparecido!
y estos gatos no charlan, ¡discuten!
se preguntan el por qué, el como, el para que.
La ciudad vuelve a estar en ruinas,
otros más que pasan por allí indiferentes,
otros más que pasan por allí para no volver,
y los gatos no charlan ¡discuten! ¡discuten!
los hijos de sus hijos lo verán también
y los hijos de sus hijos no charlan ¡huyen!
la ciudad esta en ruinas otra vez...