Generales 63 : Desde mi ventana

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto, el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.
 
Última edición:


Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.
Bello poema descriptivo.

Un abrazo fuerte
 


Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.
Muy buen poema amigo José!!
Me has llevado de viaje por ese mar inmenso.
Ha sido un gran gusto pasar.
Felicidades por tan bella obra.
Abrazo grande!
 
Muy buen poema amigo José!!
Me has llevado de viaje por ese mar inmenso.
Ha sido un gran gusto pasar.
Felicidades por tan bella obra.
Abrazo grande!
Muchas gracias MarcosR, un placer te haya gustado mi poema. Desde mi ventana lo veo y me inspiró eso. Un abrazo con la pluma del alma. Con estos comentarios da gusto escribir.
 


Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto, el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.
Gracias luna roja, por escribir la tinta no se gasta. Un abrazo con la pluma del alma
 


Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto, el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.

Muy hermoso traslado de la soledad y la nostalgia al jubilo del encuentro con la amada dándole coloridos maravillosos al antes gris mientras abre la flor como una ofrenda a ella. Me gustó mucho el cierre con esa estrofa destellante: "entre el brillo de las luces/ durmiendo sobre el agua de tu vientre,/en mi bahía de ensueño." ...Yo, perdón, concluiría: ...en mi bahía, te sueño"...

Me gustó mucho, es un bello poema y te felicito con toda mi alegría mi estimado Pepe, un abrazo desde México...

Anthua62
 
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Desde mi ventana diviso el horizonte
de terciopelo azul
es la senda del gigante que tengo delante
llamado mar, podría llamarse
incertidumbre, enigmas, gran fosa sin fondo..

Sus balanceos dormidos, lagrimeando
en su golpeteo contra las rocas
van redondeando mis ojos marrones verdosos
de estupor ante su inmensa belleza.

A veces, cuando me levanto, el azul
se ha transformado en gris o se ha tapado
con la sábana blanca impidiendo así
que vea la línea del fondo
donde nace el arcoíris al morir el día.

Esta soledad tan obtusa me ahoga,
me abstrae por completo
y, entre sus garras, me disuelvo lentamente
en el umbral de la desgracia,
vértice sospechoso de la oscuridad sumisa.

Se percibe el silencio y quedo absorto
visualizando ese estentóreo plano
donde se inicia el filo del crepúsculo.

La ciudad se desvanece detrás
de una cortina de niebla
alta, al modo de un gigante de cuento
observo la inmensidad de la bahía
parece sacada de Alicia en el país de las maravillas.

En ese silencio, el mundo me roba el miedo,
el desamor se convierte en pétalos abiertos;
entonces me sumerjo en tu jardín
te pienso, te analizo, te hago sol, luna,
mi fuente de deseo.

Entre el brillo de las luces
durmiendo sobre el agua de tu vientre
en mi bahía de ensueño.
Muchas gracias Maramín, ha vuelto a funcionar el contador. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día estimado maestro
 

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