RaulGarfias
Poeta recién llegado
Génesis
Los párpados de una nueva mirada,
se abrieron por vez primera.
No vieron lo que esperaban,
y creyeron lo que no creían.
Arrastrándose el dolor
de almas perdidas,
y los pasos de la paz
de tus ojos.
Pequeños brotes de un verde
que abraza la belleza de tus pies descalzos,
y de pétalos de sangre
que sonríen desde tus labios.
Cascadas refrescando a esta tierra,
destellando cual lluvia de estrellas,
capaces de limpiar la inmundicia,
aquélla que yo esperaba encontrar.
Purezas a través de eones
que duran sólo un latido,
suficiente para contemplarlas.
Sólo por un momento,
insignificante,
mas lo es todo para mí.
He nacido a este mundo,
o este mundo ha nacido a mí.
Tal vez yo soy todo,
tal vez tú eres nada.
Y yo para ti todo,
o probablemente nada.
Rodeados de la universalidad
de la que creemos separarnos,
que quizás nos imagina
mientras yo la imagino a ella.
Quizás,
todo es una gran mente,
y nos sueña a cada segundo.
Tal vez sea tu mente,
o tal vez sea la mía.
Un abismo lleno de espacios,
de tiempos,
de mentiras y verdades.
Lleno de misterios:
El misterio de la consciencia,
y de la inconsciencia.
El enigma de la vida,
y la certeza de la muerte.
Pero el misterio absoluto,
el secreto único,
no está oculto, ni así lo quiere.
Se revela sin sentido de existir,
excepto para mí,
excepto para ti.
Razón de la iluminación de nuestras mentes,
y de las heridas más profundas.
Génesis de la vida que emano,
y del perdón de la muerte cercana.
Del amor nací y a él volveré,
al resurgir de un cielo aparte.
Del amor soy, para sólo crearte.
Los párpados de una nueva mirada,
se abrieron por vez primera.
No vieron lo que esperaban,
y creyeron lo que no creían.
Arrastrándose el dolor
de almas perdidas,
y los pasos de la paz
de tus ojos.
Pequeños brotes de un verde
que abraza la belleza de tus pies descalzos,
y de pétalos de sangre
que sonríen desde tus labios.
Cascadas refrescando a esta tierra,
destellando cual lluvia de estrellas,
capaces de limpiar la inmundicia,
aquélla que yo esperaba encontrar.
Purezas a través de eones
que duran sólo un latido,
suficiente para contemplarlas.
Sólo por un momento,
insignificante,
mas lo es todo para mí.
He nacido a este mundo,
o este mundo ha nacido a mí.
Tal vez yo soy todo,
tal vez tú eres nada.
Y yo para ti todo,
o probablemente nada.
Rodeados de la universalidad
de la que creemos separarnos,
que quizás nos imagina
mientras yo la imagino a ella.
Quizás,
todo es una gran mente,
y nos sueña a cada segundo.
Tal vez sea tu mente,
o tal vez sea la mía.
Un abismo lleno de espacios,
de tiempos,
de mentiras y verdades.
Lleno de misterios:
El misterio de la consciencia,
y de la inconsciencia.
El enigma de la vida,
y la certeza de la muerte.
Pero el misterio absoluto,
el secreto único,
no está oculto, ni así lo quiere.
Se revela sin sentido de existir,
excepto para mí,
excepto para ti.
Razón de la iluminación de nuestras mentes,
y de las heridas más profundas.
Génesis de la vida que emano,
y del perdón de la muerte cercana.
Del amor nací y a él volveré,
al resurgir de un cielo aparte.
Del amor soy, para sólo crearte.
Raúl Garfias L.