Gestión.-

Isaías Súvel

Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
GESTIÓN
---------------------------------------------------------------------------------


Como administrador,
con este oficio tan bello
de distribuir muy bien
lo que requiere el cariño,
tu cariño,
mi cariño.


Esa hermosura,
esa belleza tan tuya,
tan sincera,
tan sin miedo,
tan resuelta
tan inmensa
de amarme.

Y esta belleza,
esta dicha tan mía,
tan tremenda,
tan eterna,
tan sin calma
de existir,
y de vivir
para amarte.


Me he abocado
además de
con mis mil palabras,
y mis artes,
y mis manos
y mi cuerpo
y mi sudor
al adorarte


Pues también
con el aroma
de solo mi alma

en el andar por tu silencio
y por tu ruido:
aquel tono musical
de tu silueta,
el bramido de tu gloria,
¡oh ese arte¡

(Aquellos tuyos
escondrijos que son míos;
blancos,
transparentes como el aire
que me toca
y que te toca)

Y además en la distancia
con la cual
nos separa todo afán,
todo muro
toda calle
todo viento
y todo alambre


Me he abocado
,
a decirte
cuanto te amo.

Me he abocado
con el aroma,
del andar
por el zaguán de nuestra dicha
y por la íntima
habitación de nuestros sueños
y por nuestros callejones,
que solo los dos conocemos:
aquellos laberintos,
recintos privados
irrepetibles
y nuestros


A decirte
cuanto te amo.


Me dedico,
para completar
la delicia de éste vuelo;
a gestionar
caminando
también
por el vacío,
de tu olvido
y de mi olvido;
cuando ando por ahí,
perdido,
reforzando,
rubricando nuestra vida,
para darte todo el cielo.

Como tú andas por ahí,
evadida,
adornando nuestra vida,
sin cansarte
en ese anhelo.

En la inconciencia
de mi alma que te ama;
a decirte
cuanto te amo.


Me he abocado
a gestionar,
a decirte con palabras,
con mis sueños
mis temores,
con mis risas y desvelos

Y sin palabras:
pues tampoco
existen las palabras
que requiero.

A decirte
cuanto te amo

A ti
...tú,
mi alegría
y mi delirio.


Me he abocado también,
a guardar como un infante,
como un lactante pequeño,
como un muchacho,
con la inocencia de un niño.

Quien se impregna
y que graba
la santidad de todo un Dios,
con pantalones raídos
y ojos tímidos.

Esos sublimes momentos
de tu presencia,
en mi mesa
y en mi alcoba,
blancos cual soledad,
y dulces y enjundiosos
como un vino,
un buen vino,
en el campo,
y en el altar de mi Lirio.


Para tal vez,
alguna vez,
si me dejas solo el aire
con tu aroma,
¡oh martirio!


Y entonces,
cuando asiente
del viento en la redoma
mi rocío:
el rocío de mi alma,
mi húmeda melancolía
por tu ausencia,
tu distancia:
¡oh martirio!

A guardar
en el cofre
negro y frío,
de mi alma;
el recuerdo
de tu cielo tan bendito:
mi delirio.


Luego entonces,
construir
mi panteón
mi eterna morada
en el hueco de tus venas
y enterrarme
yo ya muerto
por tu olvido.


Mas ahora,
cuando siento
el elixir,
de tu abrazo que asfixia
todo el amor de éste pecho,
cuando a veces se desborda
tu caricia,

en un silencio maltrecho,
al amarme.

Sin reparar en daños,
a mi cuerpo y a mis besos,
cuando quiebras tú mis huesos,
y aprisionas,
y satisfaces mis anhelos,
en una cárcel de años,
al besarme.


Me dedico,
a guardar en el bullicio,
y en la paz de nuestro nido,
esta cadena.

Y en mis horas sin olvido,
cuando encanta tu artificio;
en la cárcel de mi sangre
encerrarte.

Pues mi vida
me dedico,
con el apuro del beso
de mi boca,
cuando asalta el embeleso
de tu boca,
a gestionar con la vida,
la eternidad de mi vida,
para amarte.


&&&&&
 
Última edición:
GESTIÓN
---------------------------------------------------------------------------------


Como administrador,
Con ese arte tan bello
De distribuir muy bien
Lo que requiere el cariño
Tu cariño
Y esa hermosura
Esa belleza tan tuya
Tan sincera
Tan sin miedo
Tan resuelta
De amarme
Y esta belleza
Esta dicha tan mía
Tan inmensa
Tan eterna
Tan sin calma
De existir
De vivir
Para amarte


Me he abocado
A decirte
Sin palabras
Sin mis artes
Solo con el aroma
De mi andar por tu silencio
Y por tu ruido
...El bramido de tu gloria
¡Oh ese arte¡

Y por los tuyos
Escondrijos que son míos
Blancos
Transparentes como el aire
Que me toca
Y que te toca


Escondrijos,
Que solo los dos conocemos
Aquellos laberintos
De tu pensamiento en mí
Y de me pensamiento en ti


Y también, a veces
De tu olvido
Y de mi olvido.


Cuando ando por ahí
Perdido
Reforzando
Rubricando nuestra vida
Para darte todo el cielo
Y cuando tú andas por ahí
Evadida
Adornando nuestra vida
Sin cansarte


Me he abocado
A decirte sin palabras
Cuanto te amo
A ti
...Tú
Mi alegría
Y mi delirio


Y me he abocado
A guardar como un infante
Como un lactante pequeño
Como un niño
Esos sublimes momentos
Blancos cual soledad
En el campo de mis lirios

O tal vez
Cuando yo asiente
Del viento en la redoma
Mi rocío
El rocío de mi alma
Melancolía triste
Por tu ausencia,
Tu distancia
Mi martirio


Mas ahora
Cuando yo siento el aroma
De tu abrazo que asfixia
Todo el amor de mi pecho
Cuando a veces se desborda
Tu caricia
En un silencio maltrecho
Al amarme


Sin reparar en daños
A mi cuerpo y a mis besos
Cuando quiebras tú mis huesos
Y aprisionas tu mi alma
En una cárcel de años
Al besarme.


Me he abocado como digo
A guardar como un niño
Sin rencores
Sin malicias
Y por mi olvido
Los momentos de tu olvido

Y a guardar en el delirio
Y en la paz de nuestro nido
Esta cadena
Dulce aquí en mis venas
Y en mis horas sin olvido
Y en la cárcel de mi sangre
Encerrarte

Pues por esto
Me dedico
Con el apuro del beso
De mi boca
Cuando asalta el embeleso
De tu boca
A gestionar con la vida
La eternidad de mi vida
Para amarte


&&&&&
Bello y grato de leer
Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba