Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Tu gesto mineral y desbocado
desciende las laderas de mi frente
mientras la atardecida, adolescente,
viene a expirar a nuestro acantilado.
Y en ruinas de mi vértigo, atrapado,
me empuja esta nevada irreverente
a seguir la virtud de tu presente
y el éxodo de un viento abandonado.
Me condena esta nieve; mas el pacto
a orillas de tus párpados serenos
bebió torrencialmente de la espera.
Y justo en el cenit del beso exacto,
creyendo mis instintos de luz plenos,
tu gesto huyó, venció la primavera.
© Abraham Ferreira Khalil
desciende las laderas de mi frente
mientras la atardecida, adolescente,
viene a expirar a nuestro acantilado.
Y en ruinas de mi vértigo, atrapado,
me empuja esta nevada irreverente
a seguir la virtud de tu presente
y el éxodo de un viento abandonado.
Me condena esta nieve; mas el pacto
a orillas de tus párpados serenos
bebió torrencialmente de la espera.
Y justo en el cenit del beso exacto,
creyendo mis instintos de luz plenos,
tu gesto huyó, venció la primavera.
© Abraham Ferreira Khalil