Kabuki
Poeta recién llegado
Gestos Íntimos
Me rompían el corazón,
lágrima de pingüino, hielo de eternidad,
baile sin cojo, Shangri- La sin opio.
Tendido en un baño de suspiros
ella me colocaba la cobija de alpaca,
me cubría los pies con los calcetines de lana,
me contaba fábulas de hamelins,
gobelinos, gretels, en la puerta del quinqué,
hasta llorar la cera en algún futuro
donde el aire se compraba lejano del estrés.
Ella pintaba el torso de la soledad,
ella prestaba su pecho cuando
mi cabeza era un falo de un arte tauromaquia
o de un Romeo que juraba por tres.
Ella es mi revolución Francesa.
Pues cuando lloro, cuando río, cuando canto,
es un familiar del Bar Mitzvah.
El disímil y el imberbe tropiezo de la fiesta del chivo.
El dictador de mi vida que ha sido derrocado.
Ella es el sol que toma cuerpo, silueta gorda
de morenas con tetas lindas
que no incluye religión de ácueos besos,
ni de pecados capitales atentado a mi bohemia.
Los muertos vivientes es una cuestión
de bio-química y los vivientes muertos
es una lógica de magia y filosofía.
El aire es celeste y el eclipse es blanco.
Los Marxista, tontista, yoista, guapista,
me ponen una bala en la sesera.
Necesidad de ser ateo
ante tus ojos de porvenir,
pues el horizonte es un saxofón de tangos,
en el que Dios sonríe, exclamando,
estoy mareado, estoy un poquitín ebrio.
Te invito un copa de vino,
estoy contigo; pero haré todo lo posible
cuando me estés dando la espalda
por quitarte a tu chica
de pestañas negras
y ojos de olivo.
Me rompían el corazón,
lágrima de pingüino, hielo de eternidad,
baile sin cojo, Shangri- La sin opio.
Tendido en un baño de suspiros
ella me colocaba la cobija de alpaca,
me cubría los pies con los calcetines de lana,
me contaba fábulas de hamelins,
gobelinos, gretels, en la puerta del quinqué,
hasta llorar la cera en algún futuro
donde el aire se compraba lejano del estrés.
Ella pintaba el torso de la soledad,
ella prestaba su pecho cuando
mi cabeza era un falo de un arte tauromaquia
o de un Romeo que juraba por tres.
Ella es mi revolución Francesa.
Pues cuando lloro, cuando río, cuando canto,
es un familiar del Bar Mitzvah.
El disímil y el imberbe tropiezo de la fiesta del chivo.
El dictador de mi vida que ha sido derrocado.
Ella es el sol que toma cuerpo, silueta gorda
de morenas con tetas lindas
que no incluye religión de ácueos besos,
ni de pecados capitales atentado a mi bohemia.
Los muertos vivientes es una cuestión
de bio-química y los vivientes muertos
es una lógica de magia y filosofía.
El aire es celeste y el eclipse es blanco.
Los Marxista, tontista, yoista, guapista,
me ponen una bala en la sesera.
Necesidad de ser ateo
ante tus ojos de porvenir,
pues el horizonte es un saxofón de tangos,
en el que Dios sonríe, exclamando,
estoy mareado, estoy un poquitín ebrio.
Te invito un copa de vino,
estoy contigo; pero haré todo lo posible
cuando me estés dando la espalda
por quitarte a tu chica
de pestañas negras
y ojos de olivo.
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::. Es sumergirse en una sopa o un guiso de rituales salvajes, alocadamente bellos. Disfruto mucho de la ingesta ::
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