Gigante

JOSE MANUEL SAIZ

Poeta asiduo al portal
GIGANTE


Ella vivió aquel día
con el alma suspendida; con el cuerpo
en el vacío; sopesando su vida,
la muerte; y fijos los ojos en el abismo.

Si al menos hubiera llovido aquella tarde –decía.
Pero no llovió. Aquel día tuvo por el contrario
un hermoso y limpio atardecer –algo extraño
en las predicciones de aquel invierno. Así no es posible
reconciliarse con la muerte: nadie merece
morir en el ocaso de un día tan perfecto.


Ahora es primavera. En primavera
la muerte no ronda los abismos. Ella revive
de vez en cuando el vértigo de aquellas horas
y a veces sueña que llueve en su recuerdo
(y siente caer en su conciencia
la doliente levedad de su cuerpo).
Por fortuna aquella tarde
no llovió.

Unos niños gritan sobre el valle: ¡Gigante!
Y el eco les responde:¡Gigante! ¡Gigante! –aún más fuerte.
Ella se siente ahora grande y madre. Aquel invierno
simplemente, ya pasó.

A veces mira a sus hijos
y cae de lo profundo del sentimiento
el recuerdo de un pálpito frío como de muerte.
.......¿Por qué lloras mamá? ¿Por qué nos abrazas
.......tan fuerte?


(...si aquella tarde no hubiera sido
¡tan hermosa!)



--oOo--
 
............."para una amiga que a veces tiene
..............los días tristes"


.
GIGANTE


Ella estuvo aquel día
con el alma suspendida; con el cuerpo
en equilibrio; sopesando la vida,
la muerte; y fijos los ojos en el abismo.

Si al menos hubiera llovido aquella tarde –decía.
Pero no. Aquel día tuvo un hermoso atardecer –algo
extraño para ser invierno. Así no es posible
reconciliarse con la muerte -pensó: nadie merece
morir en el ocaso de un día tan perfecto.


Ahora es primavera. En primavera
la muerte no ronda los abismos. Ella revive
de vez en cuando el vértigo de aquellas horas
y a veces sueña que llueve en su recuerdo (y siente
caer hacia el vacío el cuerpo de una joven
directo a su conciencia).

Por fortuna aquella tarde
no llovió.

Unos niños gritan sobre el valle: ¡Gigante!
Y el eco les responde:¡Gigante! ¡Gigante! –aún más fuerte.
Ella se siente ahora grande, muy grande;
y con el coraje de una madre
valiente frente al abismo.
Aquel invierno simplemente
ya pasó.

A veces mira a sus hijos
y cae de lo profundo del sentimiento
un pálpito frío como de muerte.

.......¿Por qué lloras mamá? ¿Por qué nos abrazas
........tan fuerte?

(Si aquella tarde no hubiera sido
… ¡tan hermosa!)


--oOo--

Necia agonía que arroja los silencios como hojas manchadas y resecas, versos que permanecen con sabor a luz y a vital compañía. Hermoso dedicado.
Aplausos, un beso y todas las estrellas,:::hug:::
 

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