aoz
Poeta recién llegado
Girasol
Fui venganza de una herida ajena,
juzgado en juicio que no era mío.
Y aunque por su amor he sufrido
nunca la juzgue como traicionera.
Pues mi amor no fue egoísta,
sacrificado para sanar su estela,
conoció su honda tristeza
y prefirió su libre alegría.
Valió la pena, valió la pena:
¡Al fin cicatrizo y volvió amar!
En su ira falsa se escondió
para ver nunca el dilema.
Soy un sol sin el girasol
leal y alegre por su promesa:
La ame hasta en su ceguera.
Gino Alexander Amaya
Fui venganza de una herida ajena,
juzgado en juicio que no era mío.
Y aunque por su amor he sufrido
nunca la juzgue como traicionera.
Pues mi amor no fue egoísta,
sacrificado para sanar su estela,
conoció su honda tristeza
y prefirió su libre alegría.
Valió la pena, valió la pena:
¡Al fin cicatrizo y volvió amar!
En su ira falsa se escondió
para ver nunca el dilema.
Soy un sol sin el girasol
leal y alegre por su promesa:
La ame hasta en su ceguera.
Gino Alexander Amaya