aedo
Poeta recién llegado
GLAÚCO DELIRIO
Beatitud pornográfica,
obsesión monomaniaca,
credo simple,
corrupción candorosa,
llévame donde ella,
donde mi panacea universal,
cura esta brisa presurosa,
que respiro, que me lleva a :
una, una meditación cetrina abismática.
Llévame donde ella,
donde mi musa melodramática,
cura esta rima cabalística,
que respiro, que me lleva a:
una, una imagen esmeralda esplendorosa.
Corrupciones ajenas,
glaúcos delirios,
sueños efímeros,
llévenme donde ella,
donde mi albricia perpetua.
Última edición: