Yo plante una malva seca
volvió a reverdecer
cuando se muere una madre
nunca más vuelve a nacer
aunque se riegue con sangre
volvió a reverdecer
cuando se muere una madre
nunca más vuelve a nacer
aunque se riegue con sangre
La muerte todo lo trueca,
nos envuelve en el horror,
para aliviar mi dolor
yo planté una malva seca.
Y me logré convencer,
de su mágica labranza
puse toda mi esperanza
y volvió a reverdecer.
Era tu timplillo padre,
la voz de tus emociones,
¡qué tristes son las canciones
cuando se muere una madre!.
Pronto pude comprender
que es un sorteo la muerte
y aquél que le toca en suerte
nunca más vuelve a nacer.
Aún creo escucharte padre,
no puedo acallar mi llanto,
ya no volverá tu canto
aunque te riegue con sangre.
Esta copla popular, una malagueña, la cantaba mi padre con emoción, acompañado de su timplillo, recordando a su madre. Este es mi homenaje a su voz y al rasgueo de su timple canario, que le acompañaba en sus parrandas, y que quedó gravado en mi memoria de la infancia.
nos envuelve en el horror,
para aliviar mi dolor
yo planté una malva seca.
Y me logré convencer,
de su mágica labranza
puse toda mi esperanza
y volvió a reverdecer.
Era tu timplillo padre,
la voz de tus emociones,
¡qué tristes son las canciones
cuando se muere una madre!.
Pronto pude comprender
que es un sorteo la muerte
y aquél que le toca en suerte
nunca más vuelve a nacer.
Aún creo escucharte padre,
no puedo acallar mi llanto,
ya no volverá tu canto
aunque te riegue con sangre.
Esta copla popular, una malagueña, la cantaba mi padre con emoción, acompañado de su timplillo, recordando a su madre. Este es mi homenaje a su voz y al rasgueo de su timple canario, que le acompañaba en sus parrandas, y que quedó gravado en mi memoria de la infancia.
Archivos adjuntos
Última edición: