José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Golpeando mi cabeza, consumiéndome por dentro.
Yo me quedo a vivir en mi espalda,
a descubrir y conquistar mi propia nuca,
a gritar mi nombre
a las espinas y las zarzas de mi cuerpo.
Me niego a llorar.
Me niego a practicar un ejercicio concreto.
No quiero recrearme en la falsedad de las palabras,
ni quiero viejos esquemas donde identificar mis huesos.
Aferrada a equivocados pensamientos
camina mi vida entre regueros de suero
que dejaron olvidados mis complacientes mentiras.
Yo me quedo a vivir en mi espalda,
a descubrir y conquistar mi propia nuca,
a gritar mi nombre
a las espinas y las zarzas de mi cuerpo.
Me niego a llorar.
Me niego a practicar un ejercicio concreto.
No quiero recrearme en la falsedad de las palabras,
ni quiero viejos esquemas donde identificar mis huesos.
Aferrada a equivocados pensamientos
camina mi vida entre regueros de suero
que dejaron olvidados mis complacientes mentiras.
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