Mis versos libres
Poeta recién llegado
Inocencia infantil de tu mirada
manos que no remueven ignorancia
sino el polvo del camino.
Monedas que amontonas
una por una
con jabón y un trozo de goma.
Largas horas bajo el sol o la luna
acompañado por tu padre
que devora su comida
solo después
de haber tragado fuego todo el día.
Y del regazo materno que trajina
llevando en su canguro un ángel,
tal vez otro gorrión
que te acompañe en los juegos
y se trepe como tú al cofre de los autos
Reunir así una friolera
para que un día intente como tú
comprar un huevo de chocolate
y encontrar la sorpresa...
Pero aún su montón es muy pequeño.
Llévalo sin miedo,
no agradezcas;
corre ligero.
¡Brinca gorrioncillo,
que muchos autos aún esperan!
manos que no remueven ignorancia
sino el polvo del camino.
Monedas que amontonas
una por una
con jabón y un trozo de goma.
Largas horas bajo el sol o la luna
acompañado por tu padre
que devora su comida
solo después
de haber tragado fuego todo el día.
Y del regazo materno que trajina
llevando en su canguro un ángel,
tal vez otro gorrión
que te acompañe en los juegos
y se trepe como tú al cofre de los autos
Reunir así una friolera
para que un día intente como tú
comprar un huevo de chocolate
y encontrar la sorpresa...
Pero aún su montón es muy pequeño.
Llévalo sin miedo,
no agradezcas;
corre ligero.
¡Brinca gorrioncillo,
que muchos autos aún esperan!