Todo huele a gorriones muertos, a pan quemado
y vienen floreciendo fantasmas de las estrellas.
Los grillos, por su parte, vienen con una racha
de acordes desafinados bajo lunas incompletas.
En el jardín del alma, tantas flores marchitas.
Y el cielo viene con promesas de lluvia ligera
pero sonríe, que es lluvia y no tormenta
y los acordes desafinados tienen su encanto
que aún puede hacer música el violín quebrado
y los gorriones... a quién le importan los gorriones...
y vienen floreciendo fantasmas de las estrellas.
Los grillos, por su parte, vienen con una racha
de acordes desafinados bajo lunas incompletas.
En el jardín del alma, tantas flores marchitas.
Y el cielo viene con promesas de lluvia ligera
pero sonríe, que es lluvia y no tormenta
y los acordes desafinados tienen su encanto
que aún puede hacer música el violín quebrado
y los gorriones... a quién le importan los gorriones...