iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Van esparciéndose gotas
pequeñas e ínfimas,
insignificantes, algo recuerdan…
Un dejavù al contemplarlas.
Derretidas formas
donde hubo agua que beber
y ahora solo partículas quedan.
Noches, como gotas
faltas de espíritu de fiesta.
Han de quedarse como un muerto.
Así de quietas,
así de mudas
así de ciertas.
así de mudas
así de ciertas.
Muerte y Tristeza
las únicas Hermanas inequívocas,
siempre ofreciendo su mano fría.
Mano que puede guiar,
mano en la que se confía.
Única verdad, sola certeza
ofrece este ataúd, esperando
contener el material que llevara vida,
que engendrara y riera
alguna vez, o tal vez no lo hiciera.
Único lecho eterno será
el que nunca se tibiarà de mentiras.
La frialdad de unos Ojos sinceros
que desde siempre miran.
las únicas Hermanas inequívocas,
siempre ofreciendo su mano fría.
Mano que puede guiar,
mano en la que se confía.
Única verdad, sola certeza
ofrece este ataúd, esperando
contener el material que llevara vida,
que engendrara y riera
alguna vez, o tal vez no lo hiciera.
Único lecho eterno será
el que nunca se tibiarà de mentiras.
La frialdad de unos Ojos sinceros
que desde siempre miran.
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