“No hay nada más musical que un atardecer”
Calude Debussy
-III-
Refugio tus miradas en nubes tibias,
inquiero con mis manos su signo nocturnal;
entre ramas se inclinan y prendan al roce vespertino,
grácilmente en los maderos de mis ojos,
obertura que se respira, que bulle entre el albor…
satinando de memorias el corsé de tus páginas.
Precioso goce para remarcar esa materia del crecimiento de unos corazones enamorados.
queda prensada la mirada y la bienvenida de una fuerza para el alma, donde la pasion
sigue subsistiendo intacta. bellissimo.
saludos con afecto de luzyabsenta