dj_alvarez
Poeta recién llegado
GRACIAS A DIOS LE DOY…
Por: Douglas J. Álvarez M.
Creación divina de Dios,
criatura de singular belleza y excelsa sabiduría,
humanidad impecable y en perfecta armonía.
En ti existí y de ti me alimenté,
en tus entrañas viví y de tu alma me nutrí,
en tu razón de vida me convertí y de tu antojo culpable fui,
de tu imaginación me apoderé y de tus fantasías me colgué,
a tu vientre me amoldé y tu bella anatomía transformé,
dentro de tu fuente navegue y a tu noble corazón me aferre,
con tu bella voz me identifiqué y con mis suaves movimientos te hablé,
de tus hermosas melodías me enamoré y tus atormentadas noches aplaqué,
de tus placenteras caricias me adueñé y tu inquietante dolor apacigüé,
tus días y noches esclavice y la monotonía de tu existencia esfumé,
dentro de tu ser me desarrollé y tus ansias de verme desborde.
Con mi neonato llanto al mundo llegué y con infinita alegría tu espacio colmé,
el don de la vida por fin experimenté y la felicidad plena en ti marqué,
tu maternal pecho como lar tomé y el orgullo de madre en ti magnifiqué,
tu tierna mirada a mis pupilas até y tus impávidos ojos con mi sonrisa adorné,
como mi ángel guardián de tome y tus instintos de madre afloré.
Orgulloso de ser tu retoño estoy,
agradezco a la vida porque tu hijo soy,
gracias a Dios le doy porque otro ser como tu no hay.
Por: Douglas J. Álvarez M.
Creación divina de Dios,
criatura de singular belleza y excelsa sabiduría,
humanidad impecable y en perfecta armonía.
En ti existí y de ti me alimenté,
en tus entrañas viví y de tu alma me nutrí,
en tu razón de vida me convertí y de tu antojo culpable fui,
de tu imaginación me apoderé y de tus fantasías me colgué,
a tu vientre me amoldé y tu bella anatomía transformé,
dentro de tu fuente navegue y a tu noble corazón me aferre,
con tu bella voz me identifiqué y con mis suaves movimientos te hablé,
de tus hermosas melodías me enamoré y tus atormentadas noches aplaqué,
de tus placenteras caricias me adueñé y tu inquietante dolor apacigüé,
tus días y noches esclavice y la monotonía de tu existencia esfumé,
dentro de tu ser me desarrollé y tus ansias de verme desborde.
Con mi neonato llanto al mundo llegué y con infinita alegría tu espacio colmé,
el don de la vida por fin experimenté y la felicidad plena en ti marqué,
tu maternal pecho como lar tomé y el orgullo de madre en ti magnifiqué,
tu tierna mirada a mis pupilas até y tus impávidos ojos con mi sonrisa adorné,
como mi ángel guardián de tome y tus instintos de madre afloré.
Orgulloso de ser tu retoño estoy,
agradezco a la vida porque tu hijo soy,
gracias a Dios le doy porque otro ser como tu no hay.
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