Alexandro
Poeta adicto al portal
Destello de mentes sin final
diéresis que soncaban la necesidad.
Sentados uno frente al otro,
leyendo poemas,
mi sangre escrita, solo lagrimas
veo en los ojos de ella, mar de lágrimas
que intento secar y no dejar correr.
Voz que me traiciona y se quiebra
ante la sangre escrita en mi poemario.
¿Cómo siente ese amor, que su hijo tiene
a otra persona?
¿Qué siente una madre, cuando sabe que el corazón
de su hijo pertenece ya indiscutiblemente a otra mujer?
Sigo leyendo poemas de amor, que nunca dije en voz
alta a la que me concedió. hoy abro el corazón de mí
nuevo amor, que ella ya lo adivino, por que su corazón
sintió el mismo calor que nació en el mió
cuando te conocí, amor mió.
No existe pena, sino alegría.
No hay tristeza, más bien felicidad.
Solo yo puedo entender, y lo escribo para leer
las líneas que en el medio existen.
Cuando es amor real y verdadero
los corazones siguen el mismo rumbo.
No son lagrimas por perder un hijo, ni por ser tu
a quien yo amo más.
Sus lágrimas son, porque ve el resultado de tanto amor,
donde aprendí lo que es el amor, las enseñanzas de mí
madre, para tener un corazón de amor como yo ahora
lo siento en mí, junto a ti.
diéresis que soncaban la necesidad.
Sentados uno frente al otro,
leyendo poemas,
mi sangre escrita, solo lagrimas
veo en los ojos de ella, mar de lágrimas
que intento secar y no dejar correr.
Voz que me traiciona y se quiebra
ante la sangre escrita en mi poemario.
¿Cómo siente ese amor, que su hijo tiene
a otra persona?
¿Qué siente una madre, cuando sabe que el corazón
de su hijo pertenece ya indiscutiblemente a otra mujer?
Sigo leyendo poemas de amor, que nunca dije en voz
alta a la que me concedió. hoy abro el corazón de mí
nuevo amor, que ella ya lo adivino, por que su corazón
sintió el mismo calor que nació en el mió
cuando te conocí, amor mió.
No existe pena, sino alegría.
No hay tristeza, más bien felicidad.
Solo yo puedo entender, y lo escribo para leer
las líneas que en el medio existen.
Cuando es amor real y verdadero
los corazones siguen el mismo rumbo.
No son lagrimas por perder un hijo, ni por ser tu
a quien yo amo más.
Sus lágrimas son, porque ve el resultado de tanto amor,
donde aprendí lo que es el amor, las enseñanzas de mí
madre, para tener un corazón de amor como yo ahora
lo siento en mí, junto a ti.
Dedicado a mi madre, que escucho todos mis poemas dedicados a mi princesa, y lagrimas vivas de amor brotaron de sus ojos. "Hijo mio, ese amor es de ustedes por siempre, ella te ama, y veo que tu la amas con la misma fuerza"
Tante Grazie Mamá por darnos tu apoyo y tu corazon a los dos.
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