Gracias amor,
porque nuestro encuentro
fue la insólita fusión de dos lejanos instantes
en la cohesión infinita de todos los sí y todos los no
en un único lugar, en el increíble proceso
de entreabrir la puerta
desde el nada tener hasta el tenerlo todo
en la suprema conclusión de mil preguntas en una sola respuesta.
Porque contigo aprendí
que todo es posible,
pero que nunca nada está concluido;
que todo algo nos cuesta y tiene sus consecuencias
y ver la diferencia es como hallar la línea precisa
entre el ser y el no ser;
mirar cómo la felicidad y la desdicha
se cruzan dándose la mano ante nuestra misma frente
y que sólo el amor es razón y realización