Claudia_Magica
Exp..
Era un día común, uno normal,
no tenía nada pensado para hacerlo especial.
Llegaste como cada mañana, como cada tarde,
hablamos de todo así como siempre.
Te sentaste en tu lugar, en tu consultorio,
me hiciste llamar a los 15 minutos.
Pensé que me pedirías ayuda para una consulta,
algo casi rutinario para cada mañana.
Me hiciste pasar, cerraste la puerta,
tomaste mis manos y me pediste hablar.
Sabes que tu mirada me puede,
y de ello te aprovechaste.
Estaba nerviosa, mis manos temblaban,
mi voz se entrecortaba pero no la necesitaba.
Hablaste, rompiste el silencio,
dijiste: - Te casarías conmigo?
Quede perpleja, sorprendida, ilusionada,
ensimismada, alucinada...
No lo podía creer, se cumplía mi sueño,
ese que cada noche tengo.
Me lo pedías mirándome a los ojos,
sin bajar la vista y llamándome amor.
¿Mi respuesta? Ni siquiera la tuve que pensar,
estaba en la punta de mi corazón y en mi lengua.
"Gracias x pedírmelo, mi amor. Me hacía falta esta confirmación"
no tenía nada pensado para hacerlo especial.
Llegaste como cada mañana, como cada tarde,
hablamos de todo así como siempre.
Te sentaste en tu lugar, en tu consultorio,
me hiciste llamar a los 15 minutos.
Pensé que me pedirías ayuda para una consulta,
algo casi rutinario para cada mañana.
Me hiciste pasar, cerraste la puerta,
tomaste mis manos y me pediste hablar.
Sabes que tu mirada me puede,
y de ello te aprovechaste.
Estaba nerviosa, mis manos temblaban,
mi voz se entrecortaba pero no la necesitaba.
Hablaste, rompiste el silencio,
dijiste: - Te casarías conmigo?
Quede perpleja, sorprendida, ilusionada,
ensimismada, alucinada...
No lo podía creer, se cumplía mi sueño,
ese que cada noche tengo.
Me lo pedías mirándome a los ojos,
sin bajar la vista y llamándome amor.
¿Mi respuesta? Ni siquiera la tuve que pensar,
estaba en la punta de mi corazón y en mi lengua.
"Gracias x pedírmelo, mi amor. Me hacía falta esta confirmación"